La ‘cremà’ pone el punto final a unas Fallas de Benidorm que se despiden hasta el año que viene

El dispositivo de seguridad veló por el normal desarrollo de los actos y el de limpieza eliminó los restos para una rápida vuelta a la normalidad

El fuego puso anoche punto final a las fiestas en honor a San José en Benidorm, tras dos años sin celebrarse a causa de la situación provocada por la pandemia. La ciudad vuelve ya a la normalidad tras unos días en los que la pólvora y los monumentos falleros han tomado unas calles amenizadas por las bandas, pasacalles y actos festivos. Las comisiones de Els Tolls, Rincón de Loix, Benidorm Centro y la Junta Local Fallera, ya trabajan, desde anoche, en las fallas de 2023.

El alcalde de Benidorm, Toni Pérez, junto a los concejales de Fiestas, Jesús Carrobles, de Deportes, Mariló Cebreros, de Igualdad, Ángela Zaragozí, y el presidente de la Junta Local Fallera, José Alcántara, acompañaron a falleras mayores, presidentes y comisiones de las tres entidades festeras de la ciudad en la ‘Nit de la cremà’. Las primeras en arder fueron las fallas infantiles que lo hicieron a las 23 horas. A medianoche el fuego empezó a consumir el monumento del Rincón de Loix. A las 23.30 le llegó el turno a la Falla Benidorm Centro, y la última en arder fue la de Els Tolls, pasada la 01.00 de la madrugada.

Un importante dispositivo de seguridad compuesto por Policía Local, Bomberos, Protección Civil y Cruz Roja, velaron por el normal desarrollo del último de los actos falleros de 2022. Asimismo, los servicios municipales de limpieza se emplearon a fondo durante la noche para eliminar de la vía pública los restos de los monumentos falleros, de modo que la ciudad volviera a la normalidad cuanto antes.