Centenares de ciudadanos acuden en Alicante a la llamada de VOX y Solidaridad para protestar por la carestía de la vida

Ha tenido que ser el sindicato Solidaridad el único que proteste contra el Gobierno de la Ruina, que está llevando a España y a los españoles a vivir tiempos difíciles, que se podían paliar si no fuera por la inacción del gobierno social comunista que está arruinando a los españoles. Las concentraciones de hoy se han producido a las puertas de casi todos los Ayuntamientos de España, y en Alicante capital han sido más de 600 ciudadanos los que han acudido para protestar en un día lluvioso.

Es más grande el temor a que el Gobierno de Sánchez no tome medidas urgentes que a la lluvia que ha amenazado durante toda la jornada. Ana Vega, presidente de VOX en la provincia de Alicante y portavoz del partido en las Cortes Valencianas, y David Abad, representante del sindicato Solidaridad en la provincia y concejal de VOX en Alcoy, han leído ante los centenares de asistentes un manifiesto en el que se denunciaba “que los precios de los productos básicos y de la cesta de la compra se encarecen día a día, mientras que el empleo estable de los españoles está al alcance de muy pocos”. VOX exige con estas concentraciones en toda España “un cambio radical en las políticas que nos han llevado hasta aquí” y que el Gobierno se decida a aplicar sin más demora “las medidas necesarias y urgentes para frenar la subida generalizada de la energía, carburantes y productos básicos”. Durante la concentración a las puertas del Ayuntamiento de Alicante, la pancarta más repetida era la que señalaba “20.000 millones de mentiras”, en alusión al desorbitado presupuesto que el gobierno social comunista de Sánchez ha otorgado al Ministerio de Irene Montero para políticas ultra feministas, una cantidad que podría ser invertida en apoyo a las familias o para paliar la situación económica a la que nos está llevando a todos los españoles la inacción de Sánchez, que deja pasar los días y anuncia que no tomará medidas hasta el 29 de marzo, a la espera de las decisiones de la UE cuando otros países de la Unión ya se han puesto manos a la obra para ayudar a sus nacionales bajando impuestos y subvencionando el precio de los carburantes.
En la concentración de esta mañana también se han podido ver pancartas críticas con los denominados sindicatos de clase y “representantes de los trabajadores”, UGT y Comisiones, que se han posicionado, como siempre, al lado del gobierno para solicitar que no se bajen los impuestos, como si fueran recaudadores gubernamentales, y que con estas medidas perjudican precisamente a los que dicen representar. Proponen no bajar impuestos para que el Gobierno siga haciendo caja para posiblemente subvencionarle más aún a ellos mismos y a las políticas de género y adoctrinadoras.