La mentira da paso al miedo

Leopoldo Bernabeu.- De la misma manera que en anteriores ocasiones he pronosticado situaciones en materia política que finalmente se han dado, en esta ocasión voy a predecir otra con la que no creo que tampoco me equivoque. Es cierto que muchas cuestiones son demasiado fáciles de ver y, por tanto, una vez suceden, cualquiera puede pensar que el augurio no tenía demasiado mérito. Es muy posible, no lo niego… Como también lo es que cuando concluyes que algo va a terminar dándose la vuelta, es porque previamente ha sucedido. Lo pongo en sobre aviso porque en esto de los avatares políticos, es todo tan ruin, que estos malabaristas de la mentira terminan por convencernos que nunca fueron ellos los que aquello dijeron o provocaron. ¡Sabéis bien a que me refiero!

Hoy leo que el Constitucional tumba el dictatorial cordón sanitario que el parlamento “democrático” vasco había impuesto a una diputada elegida por el pueblo, la de Vox. Siento no incluir su nombre porque no sé ni como se llama, pero ni falta que eso hace para sacarme este veneno de dentro. Lo habría contado y explicado de igual manera para un diputado de Esquerra Republicana, por mucha repulsa ideológica que me sugieran.

Y lo remarco porque, insisto, desde hace unos días el cuerpo me pide opinar sobre este lamentable nuevo capítulo del decoro, la deshonra y la desvergüenza, en el que sin ningún tapujo nuestro querido Presidente del Gobierno se sumergió el otro día en París, cuando en mitad de una rueda de prensa en la que sólo había dedicado cinco minutos a contestar preguntas acerca de las soluciones que su amplísimo equipo de ministros y asesores tenía pensado implantar para reducir la desbocada carrera al alza de los precios en carburantes y alimentos, sí dedicó, por el contrario, nueve a advertir a todos sus administrados acerca de las desgracias apocalípticas que sobre Castilla y León primero, y el resto de españoles después, se ciernen por haberse atrevido el Partido Popular a llegar a un acuerdo de legislatura con VOX. Añadiendo, y esto es lo que, a mi juicio, resulta lo más fuerte del asunto, pedir un “cordón sanitario” para ese partido democrático.

Repito y subrayo, el presidente del Gobierno de España, estado constitucional todavía a pesar de sus socios, pide un cordón sanitario para un partido político democrático elegido por más de 200.000 castellano-leoneses. Ojo, no lo hace un medio de comunicación, que ya de por sí resulta del todo lamentable, lo pide el propio presidente del Gobierno y además desde una ciudad extranjera como París, para que tenga más eco su catadura moral. Sé que vemos tantas cosas increíbles a diario en materia política, que casi todo pasa ya desapercibido. A mi juicio, este es uno de los momentos más detestables que una democracia legítima puede tolerar. Personalmente no lo había visto, leído o escuchado jamás de un presidente del Gobierno.

Me puse a mirar datos y confirmé que eran 3,5 millones los españoles que votaron a VOX en las últimas elecciones generales, lo que de inmediato me dio que pensar que, según el señor Sánchez, España está llena de locos enfermos que votan un partido de nazis y fachas peligrosos. De inmediato deduje que el mero hecho de redactar esta opinión me colocaba en el lado de los que bailan y contribuyen a la expansión de este perverso juego, porque esa y no otra cuestión, es lo que realmente buscan estos provocadores acostumbrados a comprobar que no pasa absolutamente nada en este país que todo lo soporta.

Y la culpa ni siquiera es de ellos, a mi juicio proviene de una lamentable combinación acentuada por los errores de los anteriores gobiernos en materia de comunicación y la suma de varios millones de votantes que, sumidos en una estulticia que no consigo descifrar, son capaces de seguir dando su confianza a personajes como Sánchez, incluso aunque un rayo les parta la vida en dos y convencidos de que los elefantes vuelan.

En casi cuatro años son tantas las mentiras, golferías y faltas de respeto que se han vivido con este Gobierno que venía a cambiarlo todo a mejor, que el común de los mortales ya pasan olímpicamente de todo, convencidos de que esto es lo que hay y que nadie mejor puede esto revocar. Me resigno ante esa forma de pensar.

Sólo por dar un dato, el último en este caso para reafirmarme y tener un apoyo sobre lo que aquí digo, en la entrevista que Pedro Sánchez concedió a su canal amigo La Sexta hace dos noches, ofreció datos totalmente distintos en materia de defensa de los que había dado justo dos semanas antes en TVE1 ante otro periodista. Si no me crees, compruébalo. ¡Conclusión sencilla¡, estamos ante un señor que tiene claro que mentir no pasa factura, y lo hace ya con el más absoluto de los descaros.

Lo dicho, el Tribunal Constitucional obliga al Parlamento Vasco a levantar el cordón sanitario a la diputada de Vox para que pueda intervenir en el hemiciclo con las mismas garantías que el resto de miembros. Increíble que se tenga que dar esta noticia, pero así es. Mientras, nuestro presidente pide desde París que se produzca otro igual al mismo partido en otra comunidad autónoma.

Y aunque sé que esto es repetirse, quiero recordar que quien lo pide es el mismo que sostiene su gobierno, que es el de todos los españoles, en dos partidos como ERC y Bildu, uno cómplice de un golpe de estado y el otro heredero de los terroristas de ETA… que mataron entre otros, a sus propios compañeros socialistas durante décadas. Eso sí, también se muestra en contra de que se sigan investigando los 379 casos sin resolver y que pronto vayan prescribiendo. Ver para creer.

Disfruten lo votado.