Entrevista a Salvador Moll

En su despacho

Salvador Moll Vives ha sido un hombre dedicado a la política en Benidorm durante muchos años. Además, es empresario, profesor y abogado.

Periodista: Buenos días, Salvador.

Salvador: Buenos días, Palazón.

Periodista: ¿Nos puedes hablar, en primer lugar, de tu infancia y juventud en Benidorm?

Salvador: Asistí al Colegio de las Hermanas de la Doctrina Cristiana, desde mi primer año de vida, hasta los ocho, realizando el ingreso de bachiller en tal centro, examinándome en el Instituto de Altea, dado que Benidorm en aquellas fechas carecía de Instituto. Posteriormente cursé bachillerato en las aulas de la Compañía de Jesús, en el Colegio Inmaculada, de Alicante. Mis veranos los vivía con mi corta familia (madre, mi hermana y una persona que hizo de abuela), siendo huérfano de padre, desde los tres años, en el campo, en concreto, en la finca La Foya, donde nació mi gran afición por la Naturaleza, la Ecología y el mundo animal. Tras concluir el bachiller, cursé estudios de Leyes en la Universidad Literaria de Valencia. Igualmente cursé estudios de Criminología, despertándose en mí el interés por materias como la Medicina Legal y Forense, la Psicología Criminal, la Sociología y Ciencia Penitenciaria, entre otras.

Periodista: ¿Cuánto tiempo has estado inmerso en la política local, bien en la oposición, bien en el partido dirigente?

Con Vicente Pérez Devesa

Salvador: He sido concejal del Ayuntamiento de Benidorm durante veinte años ininterrumpidos, desde 1987 hasta 2007. En 1987 me presenté en la lista del Partido Demócrata Popular PDP, encabezada por Vicente Pérez Devesa, como independiente. Esta lista obtuvo siete actas de concejales, de los 21 que componían la Corporación Municipal. El PSOE obtuvo en tales comicios 10 actas de concejal, perdiendo la mayoría absoluta conseguida cuatro años antes. De 1987 a 1991 estuvimos en la oposición; durante esos cuatro años conseguimos que el Ayuntamiento, tras numerosos debates, aprobara muchas de nuestras iniciativas; a título de ejemplo, la solicitud de un segundo hospital público para la comarca, ubicado en Benidorm y Escuela de Enfermería o la solicitud de que Benidorm contase con una estación o establecimiento de ITV.

Con Pérez Devesa, Sebastián Fdz. Miralles y Zaplana

Los siguientes 16 años, ya integrados en el Partido Popular, estuvimos en el Gobierno, desde 1991 hasta 1993, con Eduardo Zaplana en la Alcaldía, y, desde 1993 hasta su muerte, en 2006, con Vicente Pérez Devesa. Desempeñé varias concejalías y Tenencias de Alcaldía. Ostenté la representación del Ayuntamiento, por delegación de su Alcalde, en numerosas Ferias Internacionales de Turismo con el doble objetivo de mantener el Turismo Británico, y de captar otros países como Bélgica, Países Bajos, al mismo tiempo que los turistas habían dejado venir a Benidorm, como franceses, italianos o alemanes.

Periodista: ¿Por qué dejaste la política?

Salvador: Siempre he pensado que es bueno que haya limitación en el tiempo de los cargos públicos. Tras veinte años como concejal, pensé que era el momento de seguir trabajando por Benidorm desde fuera del Ayuntamiento, con el quehacer diario en mis tareas como pequeño empresario de hostelería y abogado en ejercicio, desde hace más de cuarenta años, profesor tutor de Derecho y dedicar más tiempo a mi familia, a la Naturaleza, la lectura y el teatro, como espectador.

En el Ayuntamiento

Periodista: Has sido o eres profesor de la UNED: ¿Qué materias impartes allí? ¿Te gusta la enseñanza?

Salvador: Desde hace 25 cursos soy profesor tutor de la UNED, en Benidorm. Aprovecho esta entrevista para reivindicar que los alumnos de Benidorm y Comarca puedan cursar la totalidad de los cursos de los grados o carreras que se imparten en la UNED. Desde que se produjeron los malogrados “recortes”, en Derecho, sólo se imparte en Benidorm el primer curso, teniendo que desplazarse los alumnos de 2º y siguientes cursos a Denia, lo que carece de justificación y supone perjuicios a los alumnos. En la actualidad, sólo imparto “Introducción al Derecho procesal”. Antes de los recortes, impartía “Derecho Procesal civil”, de cuarto curso; “Derecho Civil”; de tercero; Derecho del Trabajo y Filosofía del Derecho.

Periodista: También eres abogado en ejercicio. ¿Dejaste de lado un poco la profesión para dedicarte a la política o podías compaginarlo todo?

Salvador: Nunca quise tener dedicación absoluta, y siempre he defendido que es saludable compaginar la actividad política, como concejal, con la profesión que cada uno tenga. Es muy difícil abandonar profesiones como la abogacía o la medicina, durante varios años, desconectándote, y luego volver al ejercicio, cuando tantas leyes han cambiado o los tratamientos médicos han variado. Si te apartas de determinadas profesiones, el regreso es en ocasiones difícil. La abogacía es una profesión maravillosa, a pesar de que nos enfrentemos con el mal funcionamiento de la Administración de Justicia, por carencia de medios suficientes o de organización adecuada. Es una profesión muy vocacional y creo que ese amor por la profesión lo heredé de mi padre. Mientras ejercí el cargo de concejal, compaginé la vida política con el ejercicio profesional y me dediqué a ambas tareas, que tienen en común la defensa de los ciudadanos y la postulación de sus intereses. Durante esos veinte años, seguí prestando asistencia letrada a detenidos, por turno de oficio, así como actuando como abogado de oficio en procedimientos penales, de violencia de género y de familia. También, obviamente, ocupándome de mis patrocinados o defendidos particulares, que no clientes.

Periodista: ¿Nos puedes hablar ahora del mundo de la empresa? ¿Cómo ves la situación en los tiempos que corren?

Salvador: Con optimismo. Un empresario debe ante todo reinventarse cuantas veces sea menester y enfrentarse a los retos que se presentan con optimismo; lo que nunca hay que olvidar es la parte social: la relación con los trabajadores. La crisis derivada del COVID ha sido terrible en múltiples aspectos, especialmente para muchos mayores que no han normalizado sus vidas después de los confinamientos. Esta crisis del COVID nos ha enseñado lo vulnerables que somos cuando puede fallar casi todo: la salud, los sistemas sanitarios, las economías, las pequeñas empresas. Pero también nos ha hecho más fuertes, la sociedad ha sido puesta a prueba y en general ha reaccionado bien. Los sanitarios, los transportistas, los distribuidores de alimentos, los ganaderos, agricultores, productores de materias de primera necesidad, han brindado lo mejor de cada uno de tales colectivos y el sentido o sentimiento de solidaridad nos acompañó.

Periodista: Salvador, veo que estás muy ocupado. ¿Tienes tiempo para practicar alguna afición en tu tiempo libre?

Salvador: Durante más de cuatro años corría haciendo footing, por la orilla de toda la Playa de Levante y luego tomaba un baño, todos los días del año, por la tarde, a veces, anocheciendo, inclusive los días lluviosos y fríos. Cuando por estar de viaje o por imposibilidad, no podía revivir ese placer diario, me faltaba la energía y la fuerza que el Mediterráneo me daba y que me permitía sentirme con plenitud la segunda parte de la tarde o del día. En la actualidad me dedico en cuerpo y alma a las ocupaciones de que antes hablaba.

Periodista: ¿Has tenido algún reconocimiento público por parte de alguna institución?

Salvador: Fui Presidente de la Federación Valenciana de Empresarios del Camping, en los años 1990; mi elección ya fue un gran reconocimiento, pues era uno de los empresarios más jóvenes del sector. Fui miembro del Concejo Valenciano de Turismo, siendo el único que se opuso a que se adoptase la pretendida “marca paraguas Mediterranía”, en sustitución de la marca turística Benidorm. Un importante reconocimiento fue la felicitación del Tribunal cuando leí la tesina o de Suficiencia Investigadora, lo cual me produjo satisfacción y deseo de seguir investigando. Por último, puedo citar a mi abuelo, Antonio Vives, capitán de la Marina Mercante, que tanto ayudó a sus conciudadanos, cunado dijo que no pedía más contraprestación que cuatro de ellos lo portasen a la sepultura. Eso me enseñó que el mejor homenaje es el que te profesan tus familiares y allegados, más que los que te puedan brindar las Instituciones oficiales.

Periodista: ¿Qué piensas que le falta a Benidorm para ser una ciudad ideal, tanto turística como culturalmente?

Salvador: Benidorm es una Villa ideal, un paraíso y un regalo de la Naturaleza. En reciprocidad a ello, hemos de trabajar por su mejora. Desde el aspecto cultural, Benidorm tiene carencias. Aunque hay quien apunta que la dicotomía Turismo (de masas)-Cultura, que la dedicación mayoritaria al turismo conlleva menor atención a las manifestaciones culturales, Turismo y Cultura se complementan y dotan a las ciudades que cultivan ambos campos de prosperidad intelectual, economía y libertad. Las manifestaciones culturales son el mejor complemento que cualquier ciudad con vocación turística puede contar. Por su parte, el turismo es o debe ser un vector cultural importante. Cada vez crece más el turismo que explora los lugares que visita, que pretende descubrir y enriquecer su plexo de conocimientos con ocasión de sus viajes o vacaciones. El mejor complemento para nuestra oferta turística será una oferta cultural que dé respuesta a las demandas.

Periodista: Gracias, Salvador por tus declaraciones. A seguir bien.

Salvador: Igualmente, Palazón.

Foto de familia