Toni Pérez insta a Mónica Oltra a dejarse de “ocurrencias” y de “penalizar” a la industria turística

El alcalde reitera su “no y nunca a una tasa turística” e invita al Consell a buscar soluciones idóneas para resolver la situación de los jóvenes

La 'tasa turística' penaliza a la industria.

El alcalde de Benidorm, Toni Pérez, ha instado al Consell a dejarse de “ocurrencias” y de “querer penalizar” a la industria turística planteando establecer una tasa turística cuya recaudación se destine a la emancipación de los jóvenes. Toni Pérez ha hecho estas manifestaciones tras conocerse esta última propuesta compartida por la vicepresidenta del Consell Mónica Oltra. 

Toni Pérez ha asegurado que “lo que tiene que hacer el Consell, ante su nefasta política de vivienda de apoyo a los jóvenes y con un paro juvenil desbocado, es abordar políticas reales y realistas y no construir castillos de naipes para penalizar” a la industria turística. Una industria, ha afirmado, que “está haciendo un gran esfuerzo, y sin prácticamente ayudas del gobierno valenciano, para sacar la cabeza después de la pandemia”. 

El alcalde ha recalcado que “la administración autonómica tiene una competencia y responsabilidad clara en política juvenil, de empleo, de inserción y de vivienda; y a eso tienen que dedicar los recursos que pagamos los valencianos y valencianas, a alumbrar soluciones reales y efectivas en estos ámbitos, que son de su exclusiva competencia, que verdaderamente ayuden a la población joven de la Comunidad Valenciana”. 
“En sus manos está el aportar soluciones” que “no pueden pasar por ocurrencias que siempre acaban gravando a quienes más aportan, cuando pueden, al bien común”, ha agregado. 

Tras reiterar su “no y nunca a una tasa turística”, Toni Pérez ha atribuido la propuesta de Oltra a “los ‘tics’ ideológicos de toda la vida” de la vicepresidenta. Asimismo ha asegurado que planteamientos como el de la tasa turística colocan “a los pies de los caballos” al sector y a los municipios que viven del turismo.  
Por último, ha afirmado que con este tipo de medidas el Consell “desprecia al turismo, cuando no propone agredirlo”.