Vicente Ibañez habla de Pere Maria y Josefina Orts i Bosch

Esta semana el amigo Manuel Palazón entrevista a uno de los hombres que se ha preocupado más en los últimos años por conservar el gran legado cultural que dejó su madre Josefina y su tío Pere Maria Orts i Bosch. Hablamos de Vicente Ibáñez Orts.

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Periodista: Vicente Ibáñez es hijo de Josefina Orts y sobrino de Pere Maria Orts i Bosch, los dos tristemente desaparecidos. En primer lugar, Vicente, háblanos de ti: tu edad, tus estudios y tu labor profesional.

R: Yo nací en Valencia en 1949, debido a que mi padre estaba allí destinado como juez y la familia de mi madre tenía un piso. En Valencia estudié en el colegio del Pilar y después Ingeniero Agrónomo, en la Escuela Técnica Superior que por entonces estaba en el Paseo de Blasco Ibáñez. Al acabar estuve seis años de profesor en la Escuela de Ingenieros Agrónomos de Madrid, y después tres en la Facultad de Informática de Valencia, impartiendo estadística y cálculo numérico. De ahí me viene mi interés por la matemática aplicada que siempre me ha acompañado. Por eso una de mis aficiones es el estudio desde el punto de vista geométrico de las Taulas de Menorca, construcciones singulares únicas de Menorca, que pertenecen a la etapa final de la cultura talayótica, entre los siglos VI y III antes de Cristo. En fin, en 1986 me establecí en Benidorm, dónde me dedico a la hostelería ya que regento un camping en El Albir.


Periodista: ¿Qué nos puedes decir, brevemente, de la vida y la obra de ese insigne historiador que fue tu tío?

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Pere Maria fue un humanista y un intelectual muy destacado. Estudió el bachillerato en los escolapios de Valencia, y derecho, como varios miembros de su familia, en Valencia, aunque su verdadera vocación era la investigación histórica y la colección de obras de arte, sobre todo de pintura, pero también era un gran bibliófilo y tenía otros muchos intereses intelectuales. Por la amplitud de sus estudios era un personaje de alguna manera renacentista. Él se consideraba a sí mismo como el último representante de una forma de vida culta y refinada propia del siglo XIX que inevitablemente iba a acabar con él. Poco antes de su fallecimiento, en el año 2004, Pere Maria donó toda su colección de obras de arte al Museo San Pío V de Valencia, un total de 219 pinturas destacadas, cuando su amigo Fernando Benito Doménech era el director del mismo. Con tal motivo Bancaja editó un catálogo exhaustivo de esta donación realizado por el propio Benito Doménech. Al mismo tiempo, también donó su extensa colección de libros a la Biblioteca Valenciana. En cuanto a la investigación histórica personal que realizó, podemos citar, entre otras, sendas monografías sobre las baronías de Polop y Benidorm, así como localizar la Carta Puebla de Benidorm, además de encontrar los documentos históricos del Hallazgo de la Virgen del Sufragio en el Archivo General de Simancas, después de buscar en diferentes archivos provinciales, y teniendo en cuenta que antes se creía erróneamente que estos hechos ocurrieron en marzo del año 1730, cuando en realidad, como él descubrió, fueron en marzo del 1740. Es el autor del texto sobre la escenificación del Hallazgo que se representa todos los años, y el Parlamento de Paz de los Moros y Cristianos de Benidorm. Entre sus muchos honores figura el de ser Hijo Adoptivo y Cronista de Benidorm, Premio de Honor de las Letras Valencianas y Medalla de oro del Consejo Valenciano de Cultura. Además, fue miembro de la Real Academia de San Carlos y de la Valenciana de la Lengua, institución de la que estaba muy satisfecho de pertenecer.

Periodista: ¿Cuál es la vinculación de Pere Maria con Benidorm? Es decir, ¿qué ha hecho por Benidorm?

Pere María nació el 5 de junio de 1921 en Valencia, este año se cumple el centenario, y hasta 1970, Pere María vivía con sus padres en Benidorm durante la primavera y el verano, y pasaban el otoño y el invierno en Valencia. Durante aquella época en la familia tenían la costumbre de hablar siempre en castellano; a partir de esa fecha y muertos sus progenitores, Pere Maria se trasladó a vivir en Valencia y comenzó a escribir en valenciano; desde entonces venía a Benidorm sólo en contadas ocasiones. Al mismo tiempo fue adquiriendo obras de arte con el objeto de donarlas algún día al museo Pio V de Valencia, ya que las adquiría expresamente con el fin de completar sus colecciones, donde él creía que era necesario rellenar algunas lagunas. Tuvo una actuación muy destaca en la Academia Valenciana de la Lengua y en su recuerdo hay una foto con un breve texto explicativo de su vida a la entrada de su biblioteca. Igual que ocurre en el local de la asociación La Barqueta de Benidorm. Lo único que donó a Benidorm, concretamente a su ayuntamiento, fue una colección de cinco valiosos tapices que él encargó a la Real Fábrica de Tapices del Escorial, y que hoy decoran el salón de plenos. En estos tapices se muestran escenas históricas en las que sobresale la señera valenciana. También quiero indicar que dio su tiempo y su amistad a cuantas personas de Benidorm iban a visitarlo a su casa de la calle Jorge Juan de Valencia, que fueron muchas, y que siempre eran bien venidas. Su conversación era muy amena y allí pasaron buenos ratos escuchándole hablar. Por ese motivo, aunque apenas volvió a Benidorm, siempre estaba al tanto de lo que ocurría en su pueblo.

Periodista: ¿Cómo ha reconocido Benidorm la labor de Pere Maria? Creo que es hijo adoptivo de la ciudad y un instituto lleva su nombre.

Sí, así es, fue nombrado hijo adoptivo de Benidorm; además el primer instituto de la ciudad, en el Salto del Agua, lleva su nombre, y también recibió la Medalla de Oro de la ciudad. Pere Maria sigue siendo recordado por mucha gente con mucho cariño y aprecio por su labor en pro de la historia, el arte, la lengua y la cultura valenciana.

Periodista: En junio de este año se ha cumplido el centenario de su nacimiento; por tal motivo, el ayuntamiento ha decretado el Año de Pere Maria. ¿Qué han pensado hacer para conmemorar dicha efeméride?

Sí, el día exacto del centenario, el cinco de junio, una representación municipal presidida por su alcalde Toni Pérez, acompañado de concejales de diferentes partidos, y algunos amigos poetas, rindieron un sentido homenaje ante su panteón familiar en el Cementerio Viejo, Virgen del Sufragio, donde reposan sus cenizas. A partir de ahí, parece ser que el ayuntamiento quiere nombrar un comisario que organice y coordine todos los actos que pretende hacer para conmemorar esta fecha. Creo que está pensando en impartir un ciclo de conferencias sobre la figura de Pere Maria, a cargo de personalidades relevantes de la historia y la cultura que lo conocían bien, como Paco Amillo, Pasqual Alminyana, Rafael Alemany, etc… También ha propuesto realizar visitas guiadas, tanto a la finca El Señoret, un caserón de la época muy bien conservado y que mucha gente no conoce, como al Museo Pio V de Valencia, donde se custodian las obras de arte que donó, y aprovechar este viaje para exponer al público una selección de las mismas, junto con otras actividades aún por determinar.

Periodista: ¿Cómo recuerdas a tu tío?

Al principio, durante mi infancia, lo consideraba como una persona lejana, debido a su carácter singular e introvertido, ya que en aquella época estaba enfrascado escribiendo sus dos novelas históricas que han permanecido inéditas hasta ahora, me refiero a Benizalema y Las palabras en la arena, y muy centrado en sus trabajos de investigación histórica. Desde siempre y a lo largo de mi vida lo he visitado muchas veces en su casa de la calle Jorge Juan, y he mantenido con él una buena amistad. Mi madre vivía muy cerca de su casa, y se visitaban a menudo, ya que desde su juventud estaban muy unidos.

Periodista: Háblanos ahora de Josefina Orts, tu madre. ¿Qué ha hecho Josefina por Benidorm? Ha escrito un libro sobre las costumbres y tradiciones de este pueblo, ¿no?

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Mi madre por circunstancias de la vida y las costumbres de entonces, estudio solamente hasta los 14 años; después, a instancias de sus padres dejó el colegio y se dedicó a administrar la finca El Señoret. Mi madre, como su íntima amiga Vicenta Vives y otras amigas más, fueron unas mujeres emprendedoras que no tuvieron miedo a dedicarse al negocio turístico. Concretamente, por el pueblo de Benidorm, lo más importante que ha hecho Josefina es, en tiempos del alcalde Manuel Catalán Chana con el que mantenía muy buena amistad, vender al municipio muy económicos los terrenos donde se construiría el primer instituto de la ciudad (Salto del Agua) a finales de los años setenta, instituto que justamente recibió el nombre de su hermano. También fue presidenta de la Cofradía de la Virgen de los Dolores durante quince años, una labor que realizó con cariño y dedicación, de la que se sentía muy orgullosa.

Periodista: ¿Crees que se le debe un reconocimiento público, al igual que a su hermano?

Así, a bote pronto, puedo decirte que como personas destacas, Josefina figura en el libro “Gent de Benidorm”, al igual que mi tío; Es muy interesante su aparición, ya con noventa años, en el programa de televisión española: España desde el aire dedicado a Benidorm, dónde muestra su amor por la ciudad y su costumbre de darse un buen baño en la playa de Levante todos los días; lo cierto es que ella tampoco buscaba ningún reconocimiento público; se contentaba con las buenas amistades que disfrutó, he de decir que con todo el pueblo, ya que era una persona llana y sencilla que le gustaba relacionarse con todo tipo de personas. A instancias mías, se editó en noviembre de 2017 el librito titulado “Benidorm, el tiempo que se fue”, una recopilación de los artículos que publicó en el libro de Fiestas a lo largo de los años. En este texto Josefina recoge las costumbres del Benidorm de su juventud, que nos muestran cómo era Benidorm entre los años 1920 al 1960, un pueblo entrañable antes del desarrollo turístico. He de decir que mi madre escribe de una manera directa y sencilla, sin ningún tipo de pretensión literaria más allá de que pervivan sus recuerdos.

Periodista: Gracias, Vicente, por tus palabras. Y un grato recuerdo para tu madre y tu tío. ¿Deseas añadir algo más?

No me cabe duda que Josefina y Pere María son dos personajes singulares de Benidorm. A modo de homenaje póstumo a mi tío Pere María, estoy a punto de editar una de las dos novelas que escribió en 1960, se trata de Benizalema, la más corta, que comienza recién acabada la guerra civil en el mes de abril del año 1936, y acaba en el verano de 1959, con el primer Festival de la Canción de Benidorm. Es un periodo de tiempo muy interesante y la trama de la novela transcurre justamente en él. Como telón de fondo está Benizalema, que es una manera poética por parte de Pere María de nombrar Benidorm. Quiero añadir que actualmente hay un profesor jubilado y poeta, Antonio Bravo García, que quiere publicar próximamente una biografía de Pere Maria, junto con un trabajo exhaustivo sobre sus tapices. Si todo va bien y estas tres publicaciones finalmente llegan a buen puerto, justamente en el “Año de Pere Maria”, servirán para conocer mejor a este importante personaje de Benidorm, culto, afable, erudito y educado.