La calle Martínez Alejos hacia 1960 en una fotografía de Quico

calle martinez alejos

Paco Amillo.- En diciembre de 1950, cuando Pedro Zaragoza Orts accedió a la alcaldía, Benidorm era un pueblo de 2.726 habitantes. Estaba en retroceso demográfico ya que esa cifra era la menor de toda la primera mitad del siglo XX.

La decidida apuesta de Benidorm y su alcalde por el turismo hizo que en las décadas siguientes la población se fuera duplicando cada diez años. En 1960 Benidorm tenía 6.259 habitantes.

Otra de las consecuencias de la nueva economía turística fue el aumento del nivel de vida de sus habitantes y un signo externo del nuevo estatus de pueblo moderno y próspero fue el incremento del parque automovilístico.

Su símbolo los SEAT, el 600 y el 1500, perfectamente identificados en esta fotografía. A los coches de los autóctonos se unieron los de los visitantes ya que era el medio de transporte preferido por nacionales y extranjeros.

La apertura del aeropuerto del Altet no rompió la tendencia ascendente del automóvil que se adueñó de las calles dificultando el movimiento de los peatones tal como vemos en la imagen.

Durante la segunda mitad del siglo XX el automóvil fue elemento importantísimo por la gran cantidad de puestos de trabajo que generaba su fabricación, distribución, venta, reparación, etc., y porque facilitaba el acceso a destinos turísticos como Benidorm.

Pero en el siglo XXI las cosas están cambiando muchísimo en el mundo del automóvil. Una de ellas su expulsión del centro de la ciudad, con la peatonalización de muchas calles. Escenas como la de esta fotografía tienen los días contados.