El sector hotelero se rebela contra unos pliegos del Imserso por entender que vulneran de nuevo la Ley de Contratos de la Administración Pública

HOSBEC presenta recurso ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales por los siguientes motivos: ausencia de estudio de costes, exclusión ‘de facto’ de los hoteles de 3 estrellas, prórrogas sin revisión de precios en un escenario de inflación y costes disparado.

El sector hotelero español y en especial el de la Comunitat Valenciana ha reaccionado a los pliegos del Imserso publicados el pasado día 4 de julio y  HOSBEC ha presentado hoy recurso ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales  pidiendo la nulidad de las actuaciones para subsanar defectos graves de estos pliegos que perjudican gravemente al sector hotelero.

En los viajes del Imserso, el producto del alojamiento y manutención, los hoteles, es el fundamental. Se podría poner en marcha un programa sin transporte, sin agencias, sin intermediarios, pero no sin hoteles que alojen a los más de 800.000 viajeros que se prevén en este próximo invierno.

Así se recoge además en la memoria explicativa de los pliegos en la que se determina como pilar del programa el desarrollo del sector turístico, reduciendo la estacionalidad y, con ello, generando empleo y actividad económica durante la temporada baja de este sector, procurando así el mantenimiento del empleo y evitando la destrucción de contratos para el personal contratado por los establecimientos hoteleros.

Los pliegos que publicó el IMSERSO a principios del mes de julio son prácticamente un calco al 95% de los de hace dos años, por lo que no se justifica el retraso en la publicación hasta julio, pues no se ha incorporado ninguna novedad destacable. 

Por ello HOSBEC ha identificado los MOTIVOS que provocan la nulidad del concurso convocado:

1. El primero de ellos es la ausencia de estudio de costes para cada uno de los servicios que integran el objeto de licitación, y en especial, se incumple la obligación de estudiar el coste laboral en un servicio (el hotelero) en el que los gastos de personal suponen más del 50% de su valor.

El sector aportó en su día el informe económico y estadístico elaborado por la Universidad de Alicante sobre los costes unitarios soportados por los establecimientos hoteleros ligados al programa de Turismo Social. Estos costes se  encuentran en una horquilla entre los 27,00 € y 33,00 € por pernoctación en función de que soporten o no los costes de estructura (hipoteca, alquileres, amortización, etc.) respectivamente.Estos costes además, tienen que traducirse a un precio de contratación en el que se incluya, además, un margen de beneficio industrial por pequeño que sea.

Los precios a los que tradicionalmente ha venido trabajando el programa está además muy alejado de las tarifas medias que para la temporada de invierno es la aplicada en el sector según datos del INE: 64,40 € en la Comunitat Valenciana para una habitación doble en solo alojamiento, mientras que el Imserso ha valorado en 46€ los ingresos máximos por una doble en pensión completa con agua y vino, animación, y un largo etcétera de servicios. 

Todos los informes económicos y estadísticos que prueban el incumplimiento del Imserso de este requisito han sido remitidos al Tribunal para su valoración.

2. El segundo motivo es la exclusión ‘de facto’ de los hoteles de 3 estrellas de esta licitación, cuando estos hoteles son los que han soportado históricamente el programa y son los que mejor se pueden adaptar a las necesidades de este colectivo. En la valoración que se realiza, la oferta hotelera tiene un importante peso y se valora con el doble de puntos la categoría de 4 estrellas (4 puntos) sobre la categoría de 3 estrellas (2 puntos) sin ningún tipo de justificación, teniendo como efecto inmediato que solo los establecimientos hoteleros de 4 estrellas tengan posibilidades reales de participar en el programa IMSERSO.

Con ello, se pone en grave indefensión a muchos hoteles de 3 estrellas que han venido participando históricamente en el programa y que se ven ahora excluidos de la contratación de los posibles licitadores porque su producto, supuestamente, no es idóneo para configurar una oferta ganadora. 

Los hoteles de 3 estrellas que no puedan participar, y en especial sus trabajadores, van a quedar en una clara situación de desamparo y de discriminación respecto al tratamiento de otros servicios sobre los que se produce una sucesión de concesionario. Hemos realizado un primer cálculo que nos indica que unos 6.000 trabajadores pueden quedar afectados por este criterio ‘elitista’, quedando afectados sus contratos de trabajo por EREs, transformaciones de fijos a fijos discontinuos, con una reducción de la calidad del empleo y de la sostenibilidad social y laboral.  Justamente lo contrario a los objetivos del programa y a muchos planteamientos del Gobierno de España. 

Los niveles de satisfacción (+90%), de fidelidad y de felicidad de los turistas que han venido viajando con el Imserso históricamente indican que no hay ningún problema de calidad con la planta hotelera de 3 estrellas. Más bien todo lo contrario.

Además, las clasificaciones por estrellas son una competencia de la autoridad turística autonómica, y podrían encontrarse sensibles diferencias entre hoteles de 4 estrellas de una autonomía a otra, o que un hotel de 3 estrellas en una Comunidad ofrezca más servicios que uno de 4 en otra diferente.

3. El tercer motivo es las dos anualidades de prórroga que se prevén sin ningún tipo de revisión económica: ni la aportación del usuario ni la aportación del Estado crecerá en los ejercicios 22/23 y 23/24. Esta falta de previsión de actualización de precios vuelve a chocar nuevamente con la ausencia de estudios de coste serios y rigurosos: en el actual escenario de inflación, con los costes energéticos disparados en máximos históricos, con las materias primas y alimentos encareciéndose día tras día, es insostenible tres anualidades seguidas con el mismo marco económico. 

Las posibilidad de ejecutar una prórroga es, además, una potestad exclusiva de la Administración, siendo de obligado cumplimiento para el resto de operadores del programa.

Valoraciones del Presidente de HOSBEC

Toni Mayor, presidente de HOSBEC, ha declarado que “de nuevo el Gobierno no nos ha escuchado, ha hecho oídos sordos a todas las recomendaciones del sector y en estos momentos de especial crisis donde debería mostrar su apoyo decidido a la recuperación de la industria turística, ha perdido la oportunidad de pensar en grande, en palanca de reconstrucción para la industria que más ha sufrido y está sufriendo con esta pandemia”.

Para el presidente de los hoteleros valencianos “no hemos tenido más remedio que presentar este recurso porque de lo contrario supondría tres años de miseria y humillación para los empresarios, así como un perjuicio inaudito para la planta hotelera de 3 estrellas que puede ver de nuevo abocada al cierre durante el invierno por quedar excluida de este nuevo contrato.

Los hoteles históricos, esos que han sostenido con su esfuerzo y trabajo el programa, los que han hecho que sea una iniciativa exitosa que reparte felicidad y fidelidad entre los más mayores, son infravalorados y menospreciados en lugar de ser precisamente protegidos por la Administración.

Los argumentos jurídicos, económicos y técnicos que se han tenido en cuenta para la redacción del recurso son de un peso incuestionable, sobre todo los relacionados con el cálculo de costes del servicio de alojamiento en el que el componente de coste salarial de los trabajadores tiene una importancia esencial.

El objetivo de HOSBEC siempre ha sido poder construir un nuevo programa de vacaciones de mayores sostenible, en el que todas las partes ganen o al menos no pierdan. En estos momentos todos ganan (los mayores viaja, el Estado ingresa 1,6 euros por cada euro invertido, los operadores obtienen su margen comercial…), todos menos los empresarios hoteleros que son los que verdaderamente han venido financiando con cargo a su cuenta de resultados la puesta en marcha de este programa posición que no se ha modificado en los nuevos pliegos.

El sector hotelero está en la situación más complicada de su historia y “necesita Gobiernos que ayuden y no programas que repartan salvavidas llenos de cemento”.