La señora

Ni casa, ni foto, ni tumba, ni resto alguno. Toda huella de Beatriz Fajardo de Mendoza ha desaparecido de la faz de la tierra, como la hoja de árbol desaparece tras la ventisca, y con ella la impresionante obra de una de las mujeres más influyentes en la Historia de la Comarca en la segunda mitad del siglo XVII.

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De Beatriz Fajardo por no tener no tenemos ni imagen de ella, como si el tiempo hubiese querido borrar todo rastro de ella: si era alta o baja, rubia o morena…lo que sí podemos deducir es que,como todos las señoras de alcurnia de la época seguiría la moda del Barroco, que en lo político suponía la vuelta a la Edad Media, y en lo estético predominaba el gusto por caprichosos, pesados e incómodos trajes de ornato recargado tan de la moda del momento. Una dama de tan alta alcurnia presumía (por desgracia no sabemos si fue el caso de Beatriu Fajardo) no tanto de conocer la situación la política del momento sino apadrinar y mecenar todo tipo de artistas de una España que culturalmente triunfa y está a la cabeza de todas las Artes en Europa. (Aunque esto tampoco lo sabremos nunca)

Una dama como Beatriu, en una comarca intrínsecamente valenciana, tampoco podemos pensar que fuese ajena al Segle d’Or de Les Lletres Valencianes, que alcanzó la categoría literaria antes que el Siglo de Oro castellano y conocería o habría leído a escritores de la talla de Jordi de Sant Jordi, Ausiàs March, Joanot Martorell o Jaume Roig autor del “Espill o Llibre de les Dones”…, por citar sólo los más célebres.

Una mala referencia

Sólo sabemos la referencia que el cronista Pedro María Orts Berdín hacía en 1892 indicando que Beatrtiu Fajardo “había fundado el Reg Major de l’Alfàs pero no supo valorar su trascendencia real porque Orts Berdín era enemigo furibundo del Régimen Señorial y veía a los señores territoriales, Beatriz Fajardo incluida, como unos tiranos que con sus cuantiosas exacciones mantenían al pueblo en la opresión, la miseria y la ignorancia.

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Eso le impidió ver los aspectos positivos que tuvo su Señorío en la Historia de nuestra Comarca y tampoco pudo ver que con el documento del 8 de abril 1666 Beatriu Fajardo, además de la creación de un riego, había creado una Carta Puebla que fundaba de nuevo el municipio de Benidorm. Un hecho trascendental porque sin ese documento no existiría el Benidorm actual”, asegura Francisco Amillo Historiador, Catedrático, Profesor Jubilado y máxima autoridad en el Estudio de Beatriu Fajardo.

Y es que la Señora de la comarca litigó durante once años contra sus propios sobrinos para obtener sus dominios legalmente. “En esos momentos, Beatriu Fajardo, por ser mujer, había tenido dificultades para heredar el Señorío de Benidorm ya que desde la Edad Media sólo podía otorgarse a la línea masculina. Felipe IV le permitió hacerlo previo pago de 2.000 ducados de plata”, mantiene Amillo.

Fajardo pese a que estaba casada con su primo hermano Rodrigo de Puigmarín y Dávalos, propietario de otros señoríos en el Reino de Murcia, tuvo que empeñarse para conseguir los 2.000 ducados, pero a cambio consiguió hacerse con una gran herencia, con grandes señoríos repartidos entre los Reinos de Valencia y Murcia. De esta manera, el matrimonio se convertía en una de las familias más importantes del sureste del país.

Y es que las leyes de la época disponían que las mujeres podían heredar los Señoríos pero no administrarlos, algo que se reservaba para los maridos o hijos mayores de edad.

El Renacer

El fallecimiento de su marido en 1662 y tener hijos menores a su cargo posibilitó que Beatriu además de heredar el Señorío de Benidorm y lo administrara siguiendo la estela de lo dos proyectos impulsados por su difunto esposo: el Reg Major de l’Alfàs y la reparación de las murallas de Benidorm para que pudiera ser repoblado.

Gracias a ello impulsó un importante crecimiento demográfico en sus villas que se habían ido despoblando desde finales del siglo XIV y ese podría haber sido también el destino de Benidorm si Beatriu Fajardo no lo hubiese repoblado y dotado de las infraestructuras y condiciones económicas necesarias para llegar a ser un municipio próspero e independiente.

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La Señora de la Comarca también ideó la construcción de una “conducción de agua desde el Barranc de Polop hasta l’Alfàs de Baix o l’Alfàs de Polop y Benidorm, Al poblarse éste ultimo dominio y repararse sus murallas, el litoral se hizo más seguro y sus pobladores ya se atrevieron a vivir en masías dispersas por el campo, lejos de las murallas. Se instalaron muy cerca del Reg Major, denominado popularmente la Séquia Mare. De ella y de sus brazales obtenían agua para regar sus tierras, llenar las cisternas domésticas, lavar la ropa, abrevar a sus animales de labranza y hacer funcionar los molinos harineros con sus saltos de agua. La Séquia Mare permitió la supervivencia de Benidorm durante más de 350 años”, explica el profesor.

Además Beatriu Fajardo creó lo que hoy conocemos como l’Alfàs del Pi. El historiador asegura que su casco urbano, especialmente el Carrer Major, se extendió siguiendo el cauce de la Séquia Mare y junto a las casas también se edificaron molinos, lavadero y abrevadero; aunque su verdadero desarrollo se produjo en el siglo XVIII. Creció tanto que quiso independizarse de Polop, su nombre hasta la fecha era l’Alfàs de Polop, pero sus habitantes como símbolo de su deseo de emancipación plantaron un pino junto a su iglesia y le llamaron l’Alfàs del Pi. Consiguieron ser municipio independiente en 1836 y hasta mediados del siglo XX su único aporte de agua fue, como en Benidorm, el que les llegaba por la Séquia Mare que había impulsado Beatriz Fajardo”.

El olvido

¿Y qué fue de uno de los personajes históricos de la comarca que con tanta sabiduría administró todo su patrimonio hasta que su hijo Rodrigo Gaspar de Puigmarín y Fajardo fue mayor de edad y tomó posesión de todos los señoríos familiares?

Para Amillo: “Beatriz abandonaría su administración, los negocios y la política y llevaría una vida totalmente doméstica, apartada de los Señoríos”.

La pregunta que nos toca hacernos ahora a lector y periodista es: ¿ha sido justa la Historia con Beatriu Fajardo? Como mujer y periodista creo que no. Otros muchos piensan que “no es tanto el oro como reluce”, para su máximo investigador “la Historia es una ciencia y por tanto no es justa ni injusta. (…). Desde hace años se ha visto que en la interpretación del pasado, la Historia había infravalorado la aportación de las mujeres. Se debía a que su papel social estaba constreñido al espacio doméstico por leyes y costumbres. Era una tradición ancestral. Por eso hasta el desarrollo del movimiento feminista no se había investigado la aportación de las mujeres a la Historia. Se presuponía que era insignificante y carente de interés”.

Hoy día han mejorado las cosas y desde el año 2001 ya hay en Benidorm un Instituto de Educación Secundaria que lleva su nombre (Gracias a usted, entre otros). Soy de los que opina que “el 8 de mayo, cuando se celebra la Carta de Poblamente de Bernat de Sarrià de 1325, se debería celebrar también la Carta de Pobla de Beatriz Fajardo de 1666”.

Y es que en 1666 Beatriz Fajardo no sólo ordenó crear un municipio sino también una nueva estructura de pueblo. Y ese pueblo, ese Benidorm, sigue desde entonces y ha llegado hasta hoy porque había sido dotado de unas bases jurídicas y económicas sólidas. Por eso, para muchos, la obra de Beatriz Fajardo es, como mínimo, igual de importante que la de Bernat de Sarrià. Un hecho que algunos se resisten a aceptar pero ahí están los datos que lo corroboran.

Benidorm y la Marina Baixa

Beatriz Fajardo “Señora de la Marina Baixa” en su Carta de Poblament también se reservaba el derecho a conceder licencias para actividades comerciales o menesterales. Pues bien, fue bajo su Señorío cuando se otorgó la primera licencia para construir una posada que sirviera de paso de caravanas, como lugar descanso de los viajantes, cambio de tiro y abrevadero de los animales y delicia de los yantares, estaba ubicada en una de las laderas del Castillo. De ahí al Benidorm y a la actual comarca sólo han pasado cuatro siglos, que en Historia apenas suponen un suspiro.

La Historia, afortunadamente, con sus errores y sus aciertos ofrece un panorama mucho más amplio y más coherente sobre el pasado de Benidorm, de la comarca y de Beatriu o Beatriz Fajardo (eso lo dejo en manos del lector) y de su legado. Lo que es inegable es que sus tierras se han convertido en referente del turismo no sólo a nivel nacional sino también internacionalmente, y en destino vacacional de millones de personas de todas partes del mundo. Una ciudad y una comarca envidiados y queridos en desigual modo pero siempre de moda que no hubiera sido posible sin el legado de la Señora.