Del Ingenioso Hidalgo en la Villa de Benidorm

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Fernando Fer.- Habiendose adentrando ya el buen tiempo,  prendas cortas, días largos y músicas de todos los tamaños en la hermosa y bien crecida villa de Benidorm, Don Quijote y su inseparable Sancho aparecieron para dar forma a quién sabe si cuarta o centésima salida, como cosa misteriosa y tras siglos de penuria, aventuras y arduas batallas en otras tierras lejanas,  buscando la ansiada ínsula prometida a Sancho, el cual a su vez prometiole a Juana, Sanchica y el resto de descendientes del fiel escudero.  Nuestro caballero, como siempre obsesionado por prestar batalla a cualquier oponente imaginario que su asombroso cerebro ose crear.

Llegados del sur por caminos polvorientos de caliza y siguiendo la estela del mar, emprendieron la curiosa e inesperada aventura de atravesar tan especial lugar.  Pararon a descansar en la zona llamada Tamarindos tras encontrarse con el impetuoso mar Mediterráneo a pocos metros…

-Qué tan misterioso es el mar, querido Sancho, que no vemos lo que contiene en su interior y el sonido armonioso de su movimiento  habla en estas tierras de mil batallas de piratas berberiscos encabezados por el odioso Barbanegra,  que intentaron y consiguieron saquear a los pobres habitantes, otrora pescadores de buena fe, que se vieron forzados por varias veces a emigrar a otros lugares, dejar sus casas y luchar por volver a la que era la tierra de sus ancestros… Enmascarados por una religión musulmana tan injusta como temible para los que la sufren, pues no hay religión ni teoría amable sino la que respeta las demás y crea personas de bien… Aquel Torreón ! (Señalando el Castillo y Plaza Señoría), mancebos pidiendo auxilio Sancho ,  démosles su merecido a aquellos gigantes de piedra (edificios, rascacielos) que son muchos pero lentos y cobardes, espero que Porfirión no esté detrás de tan desigual batalla!!

-Tenga usted cuidado mi señor, recuerde usted otras veces…espetó Sancho

-No hay duda Sancho, esta vez se trata de un ejército de Polibotes, esas grandes extremidades le delatan!!…

Adentrose nuestro héroe por la Avenida Murtal y estrelló a Rocinante, su yelmo, su cabeza y el resto de su maltrecha contextura contra el edificio In Tempo.  Maldijo mil veces su mala ventura mientras un lugareño conocedor del lugar intentó hacerle reflexionar…

-Señor ,  no entiendo lo que intenta usted hacer estrellándose contra el edificio, pero tenga usted em cuenta que es hormigón y se puede hacer daño…

-Verá usted señor, somos desconocedores de tan misterioso lugar…aclaró Sancho

-Mi nombre es Kiko, conozco perfectamente la historia de este lugar, poseo imágenes congeladas en el tiempo que me han llevado a ser reconocido por esta Villa , se equivocan ustedes, los mancebos que piden auxilio no son más que visitantes,  turistas,  gente que viene de otros lugares a disfrutar del tiempo y la diversión de Benidorm.  Estos gigantes no son más que construcciones hechas de áridos y mezclas de minerales que en poco tiempo endurecen tanto que sustentan un peso impensable para ustedes…

Mientras, nuestro Hidalgo, aturdido pero todavía con algo de lucidez, su propia lucidez…
-Gracias por atendernos valeroso y sabio caballero Don Bernardo de Sarrià, veo que posee usted el  sobrenombre de Kiko para pasar desapercibido, de ahí la grandeza de los hombres con humildad bien nacida… Conocedor soy de lo que le debe a usted esta Villa, y a otros caballeros como Don Pedro Zaragoza,  y al Padre Don Juan que siempre ha bendecido estas tierras, y a Doña Beatriz de Fajardo que tuvo a bien hacer un cauce donde no lo había para darles agua dulce…

-Veo que es conocedor de la historia de este lugar mi señor, pero mi nombre es Kiko..

-Si, ya veo..Insistía nuestro héroe. -Este lugar es lugar de peregrinaje de gente de todos lugares, sonriente y jovial, demasiado diría yo, donde las mujeres se despojan ante el mar de su más preciado…

-Puesto que vienen de vacaciones señor..Interrumpió Kiko.. y prosiguió
-Esta tierra es tierra de muchas bondades;  un clima suave y aterciopelado, donde se recibe a los peregrinos de los que usted habla con agrado y donde estos dejan atrás todos los problemas que la vida les carga,  para retomar energías positivas, la energía de este mar y estas playas y de la música que nunca para, esta ciudad es la cura de muchos males como el aburrimiento, la soledad o la angustia de soportar climas que conllevan problemas mentales, es la ciudad del amor, la pasión y a veces la soltura que es necesaria para sostener la cordura. 

-Bienvenidos sean Don Quijote y Sancho Panza, a la Villa de Benidorm, donde caben cuerdos, locos, extraños de todas las edades.  Bienvenidos al Paraíso.