Benidorm instalará sensores en buena parte de los lavapies de las playas para evitar que se accionen manualmente

Es una de las medidas para adecuar el uso de las playas a las nuevas recomendaciones sanitarias, lo que reducirá también en el consumo de agua del mar

Benidorm instalará sensores en buena parte de los lavapies de las playas para evitar que se accionen manualmente

A instancias del Ayuntamiento de Benidorm, la empresa concesionaria de la gestión integral del agua, Hidraqua, va a instalar sensores de movimiento en 35 lavapies de las playas de Levante y Poniente dentro de las medidas propuestas para “adecuar el uso y gestión de las playas a las recomendaciones y normativa relacionada con la Covid-19”. El edil de Ciclo del Agua, José Ramón González de Zárate, ha señalado que “estos sensores vienen a mejorar y reforzar las medidas preventivas y de seguridad ya implantadas, y que se pusieron en marcha desde el mismo momento que se abrieron las playas el pasado lunes, 15 de junio”.

En este sentido, De Zárate ha explicado que “desde el primer momento los lavapies han estado funcionando, aunque con restricciones para garantizar que los usuarios guardan la distancia de seguridad mientras los utilizan”. Concretamente, “en los bloques de lavapies con diez surtidores sólo hay activos dos; y uno, en los bloques que tienen cinco caños; una limitación que vamos a mantener”.

El concejal de Ciclo del AGua ha explicado que la instalación de estos sensores de movimiento “sólo se puede realizar en los lavapies modelo Benidorm, que son los plateados y alargados que cuentan con 10 o 5 surtidores según el tamaño”. “Lamentablemente –ha añadido-, no podemos hacer lo mismo con el modelo de Conselleria, por lo que en esos lavapies blancos (instalados en Mal Pas y parte de la playa de Poniente) vamos a inhabilitar uno de los surtidores, a eliminar el pulsador para evitar que los usuarios lo toquen y a dejar el surtidor libre las horas que la playa esté abierta, porque es la única forma de garantizar la distancia social”.

Tal y como ha detallado el edil, con la instalación de estos sensores de movimiento “los surtidos que estén activos sólo ofrecerán agua marina cuando el usuario lo precise, sin necesidad de accionar el pulsador y durante un tiempo programado”. Además, “al funcionar sólo cuando es necesario, vamos a reducir el consumo de agua marina, que es la que emplean todos los lavapies, y con ello vamos a minorar también el consumo eléctrico necesario para captar esa agua del mar y llevarla hasta los lavapies”.

De Zárate ha recalcado que “se trata de una solución altamente eficiente, porque además los sensores de movimiento funcionan a través energía solar, por lo que nuevamente nuestras playas vuelven a ser un referente, como ya lo fueron cuando conseguimos que todos los lavapies dejarán de funcionar con agua potable y lo hicieran con agua del mar”.