Transformación, fases y modelos de crecimiento turístico en el Mediterráneo Norte

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El turismo une a las personas, nos transforma la mente y el corazón. Es una nueva forma de ver las cosas, y así lo explicó Antonio Esquivias Sáinz-Pardo, en la conferencia que impartió el martes 6 de febrero en “El Faro de Alejandría Benidorm”.

Isabel López Villanueva.- Antonio Esquivias es Licenciado en Geografía por la Universidad de Cantabria y doctorado por la misma universidad. Supo llegar al público que lo recibió con agrado, la exposición fue amena y cercana, con ayuda de algunas imágenes, comenzó explicando sobre la carretera, el ferrocarril y las líneas fluviales o lacustres. Dijo que han producido, a lo largo de los años, un desarrollo de núcleos urbanos y nuevos asentamientos, que se han ubicado junto al cauce de comunicación y de transporte que estos sistemas representan. También originaron nuevos barrios, que se fueron extendiendo a uno y otro lado de las nuevas vías de comunicación, en forma de strassendorf, generando un nuevo pueblo, que (a menudo) acabará suplantando al pueblo primitivo.

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Desde la 2ª mitad del siglo XIX se operaron profundos cambios en el reparto de poblaciones europeas y americanas. La geografía de los transportes constituye un estudio apasionante de estos movimientos que dieron lugar a promocionar unas localidades y a dejar marginadas a otras, económica y socialmente. A la creación de nuevos asentamientos se unió el desplazamiento de masas ingentes de personas, desde los núcleos rurales (éxodo rural), en busca de puestos de trabajo en la industria y en los servicios. Paralelamente, otra serie de flujos, aunque de menores proporciones, se produjo con motivo de lo que se conoce como la “Prehistoria del Turismo”: el balnearismo, el paisajismo y las “playas frías”, que constituyen la base de nuevos asentamientos humanos o de promoción de antiguos, que presentaron una nueva fisonomía o una nueva Geografía turística.

Continuó diciendo que, habría que esperar a la 2ª mitad del siglo XX para hallar la geografía generada por el turismo de masas, coincidiendo con tres hechos simultáneos: el fin de la II Guerra Mundial, la aparición del avión a reacción o “jet” (mayor velocidad, distancia y capacidades), y las vacaciones pagadas de los europeos.

La adaptación al turismo de una localidad pre turística presenta varias fases, que constituyen su prehistoria y evolución. Analizando el desarrollo de los núcleos receptores mediterráneos y algunos, también, del atlántico en latitudes medias, entrevemos un determinismo geográfico que tiene como elementos básicos, en situación triangular: la aldea primitiva, el pequeño puerto de pescadores y la playa. Todo el desarrollo y evolución posterior dependerá de las condiciones y situación de estos tres elementos. Claro está, que la calidad y longitud de la playa, el clima de la zona, el tipismo de la aldea (entre otras cualidades) será factores generadores futuros; pero, sin duda alguna, la distancia del pueblo antiguo a la costa o playa será el elemento desencadenante o retardatario del posterior desarrollo turístico y económico.

Explicó que puede ocurrir que estos tres elementos: aldea, puerto y playa se encuentren perfectamente unidos, convirtiendo así el esquema triangular en un sistema lineal, mucho más favorable que los esquemas triangulares. Éste es el caso de Benidorm, Torremolinos, Sitges, Lloret de Mar, Salou, San Sebastián, Biarritz, etc. Muchas de estas poblaciones aparecen cercanas al litoral, pero casi nunca adosadas a éste, debido al peligro que suponía figurar en primera línea del mar. Expuso 13 ejemplos, desde la Costa Brava hasta la Costa del Sol.

Todas estas poblaciones pre-turísticas experimentaron una profunda evolución, secuenciada en cinco fases: adaptación, constructiva, sustitutiva, “tercera zona” y “expansión lineal”. Se escogieron tres modelos de desarrollo: a) modelo “Jávea”, modelo “Guardamar” y modelo “Benidorm”. Este último, a pesar de haber sido denostado en la década de los años 70’, hoy se considera el más adecuado para albergar a una gran población turística, frente al modelo “Jávea”, basado en un desarrollo extensivo, en base a chalets unifamiliares, con población dispersa. Y mucho más, la conferencia llegó a su fin casi sin darnos cuenta, le siguió un largo coloquio y nuevamente los aplausos de un público satisfecho por tan buena presentación. Gracias Antonio por tu buen hacer. El progreso y el desarrollo son imposibles si uno sigue haciendo las cosas como siempre.