El vasco y la toponimia ibérica

Esta semana quiero recomendar dentro de la sección “Libro Recomendado de la Semana”, el de un gran amigo, padre a su vez de un gran amigo mío, como es Bernat Mira Tormo, que hace unos años escribió “¿Son o no son los vascos íberos”, donde habla de la relación del vasco con la toponimia ibérica.

Bernat Mira Tormo.- Mi interés por la toponimia ibérica, empezó hace más de 40 años, y fue debido a mi interés, por conocer tanto el origen, como el significado de los nombres de nuestra toponimia.

Por la gran cantidad de nombres que en la Comunidad Valenciana empiezan por BEN, BENI y BENA, pensé en un principio, que podrían ser de origen árabe.

Pronto deseché la idea de que fueran de origen árabe, pues a pesar de que había muchos nombres, como: Ben-isso, Beni-arres, Ben-ixama, Beni-aya, Ben-issa, Beni-opa, Beni-achar, Beni-arda, Ben-illoba, Beni-suera, Ben-idorm, etc. Cuando rascabas un poco te dabas cuenta, que de árabe tenían sólo Ben, Beni o Bena, que significan “hijos de” en árabe, que era el equivalente a decir “pueblo de”. El resto del nombre que seguía a continuación, solía ser en la mayoría de los casos, su antiguo nombre ibérico, siendo algunos de ellos todavía, topónimos actuales del País Vasco y Navarra.

Posteriormente constaté, que algunos BEN, BENI o BENA, no tenían ninguna relación con el árabe, sino, que eran nombres mozárabes de origen ibérico, con el significado de cerro, monte, alto, etc.

Si los nombres de nuestros topónimos, no tenían nada que ver, ni con el árabe ni con el latín, pensé que tenían que ser ibéricos. Empecé a hacer listas de topónimos valencianos, que creía que eran ibéricos, pero me iba dando cuenta, que muchos de ellos parecían vascos, y otros eran vascos, como: Zarra, Aldaya, Aspe, Besori, Atzubia, Atzeneta, Aixativa, Ixama, Aixorta, Oriola, Ondara, Gorga, Orba, Llauri, Carricola, Gavarda, Garaita, Caraita, Colaita, Alboraya, Alborache, Orxeta, Ollería, Onda, Aitana, Mariola, Moraira, Gaianes, Altxor, Xera, Orriols, Biar, Ibi, Tibi, Onil, Xera, Xabia, Aiora, Arta, Anna, Xaló, Eixaló, Arta, Alzira, Cirat, Begida, Ador, Aya, Arres, Ares, Isso, Arda, Opa, Segura, Bastida, Coraitxa, Alcoy, Gandía, Requena, y un muy largo etc.

En aquellos días, los académicos y demás “voces autorizadas”, negaban cualquier relación entre la toponimia valenciana y el vasco o ibérico. Entonces me di cuenta, que las “voces autorizadas”, no sabían muy bien por dónde iban.

Lo que sí que me iba quedando claro, es, que para conocer el significado de la mayor parte de nuestros topónimos, sólo había un camino, y este camino era el vasco y su estructura lingüística.

Otra cosa que tenía bastante clara también, era la relación con el vasco, de estos topónimos valencianos, la mayoría de estos topónimos, en mi opinión son vasco-ibéricos y la mayoría de ellos, lo único que tienen que ver con el árabe, es la adaptación a la grafía árabe, de estos antiguos nombres ibéricos.

Los topónimos. Como sabemos la mayoría de los topónimos son muy antiguos y normalmente suelen reflejar una situación geográfica muy concreta. Los antiguos que dieron sus nombres a estos lugares, en realidad, sólo describían en su antigua lengua lo que veían; un río, un alto, un hondo, un puente, un llano, un monte, una sierra, un camino, etc. Y como todos comprendían el significado de todos estos nombres, porque describían en su propia lengua, una situación geográfica concreta, que todos podían comprobar, porque todos la podían ver.

Con el tiempo, la mayoría de estos nombres, se convirtieron en nombres de partidas de terreno. Que a su vez, fueron el origen de muchos de los nombres actuales de nuestros pueblos y lugares. El problema sobre el conocimiento del significado de los topónimos, empezó, cuando se fueron olvidando poco a poco de su antigua lengua ibérica, y se fueron olvidando del significado de sus nombres. Lo que sí solía conservarse bien, en la mayoría de los casos, era su situación geográfica y muchas veces también su antiguo nombre.

A los que conocen un poco el euskera, les sorprende bastante la gran cantidad de léxico que comparte la lengua vasca con el castellano, el valenciano y demás lenguas cercanas.

Aquí se ha intentado hacer creer, que debido a las invasiones, España era una mezcla de pueblos, de razas y de lenguas diversas, pero si estudias a fondo nuestra toponimia, te das cuenta, que esto no tiene pies ni cabeza, porque en la toponimia no se ve ni rastro de estas lenguas.

Esta antigua lengua prehistórica estaba muy bien estructurada y reflejaba la toponimia con total precisión.