Opinión de Pere Rostoll sobre el accidente ferroviario en Urda

Han pasado poco más de 36 horas desde el accidente ferroviario en Toledo. Uno de los días más duros de mi vida, igual que hace unos meses en Adamuz. Eso ahora mismo es insignificante. Mi primer pensamiento está con las víctimas y sus seres queridos; y, como no podía ser de otra manera, con todos los heridos a la espera de que se recuperen lo antes posible. Son lo único importante. Merecen nuestra solidaridad y todas las explicaciones para que se conozca la verdad.

Hoy no hay espacio para más. Sólo dolor, familias destrozadas y una sociedad conmocionada. La gravedad de lo sucedido exige respeto y responsabilidad máxima. Y a eso me voy a dedicar. Mi vocación de servicio público. Desarrollar bien mi trabajo en este momento tan dramático. Se lo debemos, por encima de todo, a la memoria de las víctimas.

He leído a los que aprovechan para atacarme políticamente. No me importa nada. En estos momentos, no tiene ningún valor. Ni esas críticas ni tampoco yo. No estoy pensando en mi. No voy a utilizar el dolor para defenderme ni para atacar a nadie. Lo único importante es atender a las víctimas. Y voy a ocuparme de ello con toda mi alma.

Mi compromiso con el futuro de Benidorm sigue intacto. Y precisamente por eso la mejor forma de demostrarlo es actuar con serenidad, responsabilidad, humanidad y lealtad.

Muchas gracias a todos y todas

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