¿Qué herencia dejaremos ?

Nos gustan las personas que piensan en dejar una herencia a los que vienen detrás: una herencia llena de sabiduría, de valores, de amistad, de cuidarnos entre nosotros; de cuidar las montañas, los ríos, el mar y a otros seres vivos que conviven con nosotros.

Antes de nacer, ¿dónde estábamos? No lo sé. Pero un día abres los ojos y un árbol te sonrió, una planta sonrió y un suspiro de amor me atravesó tu corazón. Tenías a tu lado a dos seres humanos que se abrazaban y se besaban.

Se miraban y sonreían. Feliz ante aquella actitud, correspondemos y se les devolvía sonrisas y besos al aire.

Ante los primeros pasos, nos agarramos con fuerza a las plantas y a los árboles: nuestros primeros y más poderosos amigos. Nunca nos abandonaron. Con el tiempo recorremos hermosos paisajes y ellos seguían a nuestro lado.

¡Qué suerte y este acompañamiento en esta vida!

Ahora, aunque quizá llegamos un poco tarde, pero más vale tarde que nunca, nos toca a nosotros estar a vuestro lado. Y tranquilos, cuidaros y protegeros es esencial para el beneficio de futuros seres que vienen a vivir en este planeta llamado tierra.

De pronto, las cosas se van dificultando y sientes que te has quedado atrás. Todo, o casi todo, está digitalizado. Las personas hablan de aplicaciones en vez de clases presenciales. Todo necesita dígitos, contraseñas y claves.

Tu cabeza parece que va a explotar. Te pasas el día frente al móvil o al ordenador intentando descifrar las claves olvidadas y haciendo el esfuerzo de recuperar la anterior. Comunicarte con determinadas administraciones es a través de certificados que, en algunos casos, ya han caducado. Te abruman los nuevos cambios y no sabes cómo adaptarte.

Y entonces empiezan a hablar de Inteligencia Artificial, de Chat GPT… Pero todavía hay muchos problemas que resolver.

Sí, tenemos demasiada información y, sin saber asimilar, puede aparecer la desconfianza y la inseguridad. Habrá quienes estén encantados con estos avances y quienes prefieran intervenir únicamente cuando sea necesario.

¿Hacia dónde nos lleva la Inteligencia Artificial? ¿Qué nos quita y qué nos aporta?

Son interrogantes que muchos nos hacemos. El tiempo irá dejándonos ver qué hay de positivo y qué de negativo.

¿Es realmente una herramienta para todos? ¿O nos estamos acostumbrando a que nos resuelvan demasiado rápido nuestras dudas, sin cuestionarlas ni contrastarlas con otras personas o profesionales?

¿Nos seguiremos sintiendo solos los seres humanos o, con la Inteligencia Artificial, se terminarán los problemas?

O quizá ocurra lo contrario: que con la IA aparezcan nuevos problemas, porque ahora tenemos todavía más información y debemos aprender a interpretarla.

Es de agradecer que una herramienta tan poderosa pueda corregir textos , orientarnos y ayudarnos. Pero también existe un gran desconocimiento.

Y quizá aquí esté la verdadera cuestión: no se trata solamente de preguntarnos qué puede hacer la Inteligencia Artificial por nosotros, sino de preguntarnos qué queremos seguir haciendo nosotros por los demás.

Porque podemos dejar a las próximas generaciones una tecnología cada vez más avanzada, pero también debemos procurar dejarles algo mucho más importante: sabiduría, valores, naturaleza, amistad y humanidad.

«¿Qué queremos seguir haciendo nosotros por los demás?»

Esa será, al fin y al cabo, la herencia que no debería desaparecer nunca.

Muchas gracias y feliz lectura.

Deborah Newton Torrubia

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