El Faro de Alejandría de Benidorm asiste a un encuentro fascinante con la neurociencia

Un encuentro fascinante con la neurociencia

Ante una sala repleta y un público sumamente atento y participativo intenté con mi energía, cercanía y entusiasmo traducir conceptos complejos de la neurociencia a un lenguaje claro y accesible, manteniendo en todo momento un diálogo fluido que despertó interés entre los asistentes

El cerebro se presentó como un valioso baúl interior donde almacenamos vivencias, recuerdos y habilidades. A diferencia de los bienes materiales, este tesoro posee una cualidad única: cuanto más se usa y se comparte, más grande y rico se vuelve. Aunque apenas representa el 2% del peso de nuestro cuerpo, consume el 20% de la glucosa y el oxígeno que ingerimos, funcionando como el motor más eficiente e insaciable del organismo las 24 horas del día.

Uno de los mensajes más valiosos de la jornada fue que la mente nunca pierde su capacidad de transformación. Gracias a la neuroplasticidad, el cerebro continúa adaptándose y creando nuevas conexiones a lo largo de toda la vida. Cumplir años no significa perder el tesoro, sino reorganizarlo. Actividades como aprender algo nuevo, cambiar rutinas o resolver ejercicios de agilidad mental son el estímulo perfecto para mantener viva la reserva cognitiva.

Para conservar una mente ágil y saludable, se enfatizaron cinco hábitos fundamentales que actúan en sinergia:

Nutrición e Higiene Intestinal: Existe una comunicación directa entre el intestino y el cerebro. Evitar los alimentos ultraprocesados reduce la inflamación de bajo grado y previene la molesta «neblina mental».

Ejercicio Físico: Calificado como el mayor neuroprotector conocido. Aumenta la oxigenación cerebral, estimula la creación de nuevas neuronas en el hipocampo y potencia la plasticidad a cualquier edad.

Relaciones Sociales: Conversar, compartir y mantener el contacto activo con los demás exige un procesamiento cognitivo complejo. El aislamiento social es un factor de riesgo para el deterioro mental tan potente como el sedentarismo.

Sueño Reparador: Dormir no es perder el tiempo; es el momento en que el cerebro elimina toxinas acumuladas y fija los aprendizajes importantes del día en el baúl de la memoria.

Atención y Desafío Mental: Centrar la atención de forma activa y poner a prueba la memoria de trabajo frena el «óxido» silencioso y mantiene la agilidad mental.

La conferencia concluyó entre aplausos y un prolongado intercambio de preguntas, dejando en todos los presentes la motivación y las herramientas necesarias para tomar las riendas de su propia salud cognitiva. Una tarde enriquecedora que demostró que el aprendizaje y el cuidado personal son tareas apasionantes en cualquier etapa de la vida.

«Recuerda que lo más valioso ya lo tienes. La diferencia está en cómo lo usas, lo cuidas y lo compartes.»

La jornada de ayer dejó una impresión profunda en todos los asistentes. La magnífica intervención de la Dra. María Jesús Gómez López, marcada por una elocuencia serena y una sabiduría que solo nace de años de estudio riguroso y de una vocación auténtica, iluminó la sala con una claridad excepcional. Su dominio del tema, su capacidad para descender desde la complejidad científica hasta la comprensión cotidiana y su manera de conectar con cada persona del público con respeto, cercanía y precisión, convirtieron la tarde en una experiencia intelectual y humana de gran altura. La Dra. Gómez López no solo explicó: hizo comprender. No solo transmitió conocimiento: lo despertó. Y esa cualidad, tan rara y tan valiosa, dejó en todos los presentes una sensación de admiración profunda y un agradecimiento sincero.

El agradecimiento se extiende también a quienes, incluso en pleno verano, acuden fieles desde distintos puntos de España. Su presencia confirma que la cultura no se detiene y que cerrar las puertas en esta época sería, sencillamente, un pecado. Aunque persistan ciertas inercias que pretenden adormecer la cultura en verano, aquí seguimos abriéndolas: la cultura no se congela por decreto. El Área de Cultura de Benidorm entiendo que comprende y valora esta labor, consciente de que cada acto enriquece la ciudad y fortalece su vida intelectual. El Faro seguirá iluminado todo el año, con la misma vocación de compartir conocimiento y de mantener viva esta luz que nunca se apaga.

María Isabel López Villanueva