𝗖𝗨𝗔𝗡𝗗𝗢 𝗘𝗡 𝗘𝗟 𝗘𝗤𝗨𝗜𝗣𝗢 𝗛𝗔𝗕𝗟𝗔𝗡 𝗘𝗟 𝗠𝗜𝗦𝗠𝗢 𝗜𝗗𝗜𝗢𝗠𝗔 𝗣𝗘𝗥𝗢 𝗡𝗢 𝗦𝗘 𝗘𝗡𝗧𝗜𝗘𝗡𝗗𝗘𝗡

Seguro te ha pasado: presentas una idea brillante y alguien te pide “los datos concretos”. Otro, en cambio, responde: “¿Y cómo conecta esto con la visión global de la empresa?”. Mientras tanto, alguien más piensa en el impacto en las personas, y otro ya está preocupado por organizar los pasos y plazos.
Lo curioso es que ninguno está equivocado. Todos están usando una manera distinta de procesar la información y tomar decisiones.
Aquí entra en juego el Modelo de Dominancia Cerebral de Herrmann (HBDI), una herramienta que nos ayuda a entender cómo pensamos, aprendemos y trabajamos mejor.
Los 4 estilos de pensamiento de Herrmann
🔵 Tipo A – El lógico y analítico
Son quienes piden números, datos, gráficas y hechos. Aman la precisión y suelen ser los que ponen los pies en la tierra en las reuniones.
👉 Tip: Si trabajas con ellos, prepara métricas, comparativos y escenarios realistas.
🟢 Tipo B – El planificador y organizador
Los reyes de la agenda, el checklist y la eficiencia. Ven riesgos y cuidan que nada se escape.
👉 Tip: Usa cronogramas, procesos claros y sé puntual. Ganarás su confianza.
🔴 Tipo C – El emocional e interpersonal
Les importa el cómo se sienten las personas en el proceso. Detectan climas laborales y fomentan la empatía.
👉 Tip: Escucha, valida emociones y muestra interés genuino por las personas.
🟡 Tipo D – El visionario e innovador
Creativos, intuitivos y disruptivos. Ven el bosque completo, no solo el árbol. Siempre están pensando en el futuro.
👉 Tip: Preséntales escenarios ambiciosos, habla de tendencias y conecta con la visión a largo plazo.
¿Cómo usar este modelo en nuestro desempeño?
1️⃣ Autoconocimiento: Identifica tu estilo predominante. Te ayudará a reconocer tus fortalezas y áreas de mejora.
2️⃣ Flexibilidad: No se trata de “encasillarte”, sino de ampliar tu rango mental. Un líder que puede moverse entre los 4 estilos es más efectivo.
3️⃣ Comunicación estratégica: Ajusta tu discurso según a quién tengas enfrente. Presentar datos a un Tipo A no es lo mismo que inspirar a un Tipo D.
4️⃣ Equipos complementarios: Los mejores resultados llegan cuando logramos un balance entre perfiles. Un proyecto con solo visionarios puede quedarse en ideas; con solo organizadores, puede ser eficiente pero poco innovador.
5️⃣ Innovación y bienestar: El Herrmann no solo es para “trabajar mejor”, también ayuda a reducir tensiones, evitar malentendidos y potenciar la colaboración.
Al final, el desempeño no depende solo de lo que hacemos, sino de cómo pensamos. Y entender los diferentes estilos de pensamiento es como tener un traductor universal en la empresa: facilita el trabajo, potencia la creatividad y mejora la convivencia.
¿Qué tipo crees que predomina en ti? ¿Y cuál deberías fortalecer para crecer como líder? ¿Qué tipos hay en tu equipo?
Carmen de la Peña
Imagen de la red
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