
El Partido Popular, ante la oposición generada en la calle, ha intentado explicar en diferentes medios de comunicación las supuestas bondades de un crédito a cuyo pago se destinarán 1 de cada 3 euros que ingrese el Ayuntamiento
· No consta en la memoria, informes ni anexos que se cumplan todos los requisitos para concertar operaciones de crédito a largo plazo
Hoy el PP ha traído a Pleno una propuesta peligrosa: un préstamo de 23 millones de euros que nos endeudará a todos durante 20 años. Es decir, una hipoteca municipal que durará más que muchos de los proyectos que contiene.
El argumento del PP es simple: “todo es urgente”. Pero cuando abrimos el documento, vemos que no es así y que junto a actuaciones que nadie discute hay otras no tan urgentes:
– El puente del Amadorio, por seguridad vial y movilidad.
– El colector de agua de refoios, por prevención y salud pública.
– La rehabilitación de los nichos del cementerio, por dignidad.
– La rotonda del polígono, por economía local.
Compartimos la urgencia y necesidad de estos proyectos, aunque no estemos de acuerdo con la forma de financiación escogida. Pero junto a lo urgente, el PP mete lo que quiere colar a golpe de deuda. Así, la memoria de la modificación presupuestaria y al anexo de inversiones, no contiene mínima justificación de porqué cada uno de los gastos no puede demorarse su ejecución a ejercicios posteriores; es más, hay determinados gastos como el puente del río Amadorio, la rotonda Konsberg que no pueden ser créditos extraordinarios por cuanto en el presupuesto inicial y la modificación de presupuesto número 3 ya se contemplaba crédito presupuestario. Hay determinados gastos como la urbanización Montíboli-planeamiento al que se destinan 800.000 € resultando totalmente desproporcionado si se va a destinar a la redacción de planes, en cambio si se va a destinar a obras de urbanización, se está produciendo un agravio comparativo respecto de otros sectores de planeamiento en los que la financiación de las obras de urbanización va a cuenta y cargo de los propietarios afectados.
En cuanto a otros proyectos como son el acceso al puerto norte, dos millones que benefician a cierto sector, cabría preguntarse si es un proyecto urgente o un favor político. Por otra parte, está la Casa de la Música, un proyecto del PSOE que podría estar ya en construcción si no fuera porque el PP cambió de ubicación por capricho descartando un terreno municipal pensado en revitalizar un barrio porque no les gustaba la ubicación y ahora se busca cualquier forma de llevar adelante el nuevo proyecto.
23 millones no son calderilla. Son una losa que nos acompañará hasta 2045. Y pensar que llegaremos a 2045 pagando este préstamo sin más es una utopía. ¿O es que el PP puede garantizar que en 20 años no habrá otra crisis económica? ¿Que no necesitaremos otro préstamo? ¿Que no habrá que gastar más dinero para arreglar chapuzas, como la que ya conocemos con el puente?
El Partido Popular argumenta que el Ayuntamiento tiene actualmente 5 millones de superávit anual, aunque nadie garantiza que esto vaya a ser así durante los próximos años, razón de más para que se organicen las inversiones en base a esto sin tener que recurrir a un crédito.
A todo lo anterior cabe sumar que durante los dos últimos años las inversiones en La Vila de organismos superiores ascienden a cero euros, en contraposición con los más de 130 millones de euros que se consiguieron con el anterior gobierno.
Desde el PSOE defendemos un uso responsable del presupuesto, priorizando lo urgente sin hipotecar a generaciones futuras. El PP, en cambio, quiere tapar su falta de planificación y gestión con deuda a largo plazo. Por estos motivos, el Partido Socialista ha votado en contra de esta propuesta, por responsabilidad económica y para no convertir La Vila en un municipio hipotecado durante dos décadas.
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