Viaje al interior de las Fiestas Patronales de Benidorm

Las Fiestas Patronales, que este año se celebran del 12 al 16 de noviembre, tienen su origen en el sufragio que ocurrió en la playa de Poniente de Benidorm en el siglo XVIII, por lo que desde hace 50 años, cada segundo sábado de noviembre, se rinde homenaje a la patrona de Benidorm, la Virgen del Sufragio, a través de la Escenificación de su hallazgo. Y es que apenas falta una semana para el inicio de los festejos y las calles de la capital turística ya huelen a pólvora, ya suena alguna xirimita que otra y los festeros y festeras ya están nerviosos por dejar sus respectivas “peñyes” lo más originales posibles y colgar sus carteles y colores, de pared a pared de la calle para que los invitados y visitantes no tengan duda de dónde ubicarlas; peñistas y no peñistas están ansiosospor salir con sus respectivos coloridos blusones y dar colorido a las calles de Benidorm, para dar lo mejor de ellos mismos en sus Fiestas Mayores Patronales, para cuya celebración trabajan todo el año. Esta semana les propongo un viaje al pasado, presente y futuro de las Fiestas de Benidorm de la mano de la que va ser su pregonera oficial, Ángela Barceló.

UN REPORTAJE DE BELÉN RICHARTE

        La primera escenificación del Hallazgo de la Patrona de Benidorm, la Virgen del Sufragio, hace ahora medio siglo, supuso un punto de inflexión en las Fiestas. También coincide este año que la encargada de dar el pregón de salida de los festejos es Ángela Barcelo, justo después de la Ofrenda y justo cuando hace 50 años de su reinado, 50 años de Reinas de les Festes Majors Patronals que se reconoció en un emocionante acto con el que se quiso homenajear a las mujeres y niñas que durante estas cinco décadas han ocupado el cargo en representación de la mujer benidormense.

        Pero vayamos al pasado, en 1972 una jovencísima Ángela Barceló, con 19 añitos, era coronada Reina de las Fiestas Patronales y asegura que “eran unas fiestas distintas a lo que son hoy día, los mayorales tenían que trabajar muy duro para poder organizarlas”, -y añade: «El primer año que hubo Reinas y damas en el año 1971 llevaron el traje de pescadora pues en Benidorm no había traje regional y fue en 1972 cuando se llevó el traje que hay ahora sólo que era sin vuelo. El traje se hizo con la ayuda y colaboración de Pere María Orts i Bosch».

        Recuerda Ángela que en aquellos años a las Reinas las elegía la Comisión, “ y para mí fue una gran alegría muy grande vivir las fiestas de esa manera; es decir, vivir las Fiestas desde dentro”, -y puntualiza-, “¡ para una chica joven benidormera era todo un honor !”

        A las Reinas Mayor, la joven Aila Merenciano Gutiérrez, e Infantil Cloe D’Hebroodt, y sus respectivas Cortes de Honor de este año Barceló les aconseja que “disfruten mucho y que piensen que hay tiempo para todo en Fiestas, que este año tienen la gran suerte de estar más cerca de la Virgen del Sufragio”.

        Otro honor y coincidencia que le deparaba su relación con las Fiestas de Benidorm a Ángela Barceló es haber sido elegida Pregonera Oficial 2022. “Ser pregonera es un honor y al mismo tiempo una responsabilidad muy grande”, -y explica-, “las Fiestas son en honor de la Virgen del Sufragio y de San Jaime por lo tanto no es difícil entender que el pregón versará sobre ellos, además de anunciar el inicio de los días de fiesta”.

        En cuanto a los actos que se suceden a lo largo de los festejos, muchos de ellos se han ido añadiendo a lo largo de los años, Ángela, fiel a los principios familiares por los que se regían originariamente las Fiestas, y fiel a la tradición subraya que los actos que más le gusta son: “la procesión, la misa de difuntos y las despertàs”.

        El Origen Medieval de las Fiestas de Benidorm*

        Sant Jaume era patrón de Benidorm desde la Edad Media, por ello
el nombre habitual de la iglesia más antigua de Benidorm es el de “Parroquia de Sant Jaume i Santa Anna”. “Durante siglos fue la única de la localidad y por tanto de enorme trascendencia en la vida del Benidorm anterior a 1960. Situada en lo alto del promontorio de Canfali era visible desde todos los puntos del pueblo. El sonido de sus campanas, completado desde 1910 por el reloj de su torre, marcaba el ritmo de las actividades cotidianas y de las festividades de la pequeña población”, explica el profesor Francisco Amillo.


        Quien además asegura que “tal como su nombre indica está dedicada a Sant Jaume (Santiago, San Jaime, San Jacobo o San Yago en castellano) que es actualmente patrono de Benidorm y también a Santa Anna, que fue en otro tiempo su patrona, aunque su culto y su recuerdo se han perdido en la actualidad. Permanece tan sólo en la denominación de la parroquia y su hagiografía es poco conocida por el gran público”.


        El culto a Sant Jaume en Benidorm está atestiguado desde la Edad Media. Un documento eclesiástico del 13 septiembre de 1414 nos informa que en el castillo de Benidorm había una capilla dedicada al santo. “Tenía un altar y un retablo pero no tenía ornamentos. Según indicaba el teniente de alcaide Miguel Ramírez, una vez al año, en su fiesta, se preparaba el altar y se celebraba misa”, indica Amillo.


        En el informe sobre Benidorm del arzobispo de Valencia Francisco Javier Fabián y Fuero del año 1791 o 1792 se dice que la iglesia “se erigió en curato bajo la invocación de San Jayme Apóstol y Santa Ana”, por lo que para Amillo resulta evidente que Santa Anna fue patrona de Benidorm al menos desde su segunda fundación en 1666. Como la festividad de Sant Jaume se celebra el 25 de julio y la de Santa Anna al día siguiente, las fiestas patronales podían celebrarse en esos días”.


        “Así debió suceder, -asegura el profesor -, “durante parte del siglo XVII y todo el siglo XVIII pero en 1740 se produjo un hecho que tendría consecuencias bastantes años después”. Para Francisco Amillo hay un antes y un después de “la llegada de La de la Mare de Déu del Naufragi a Benidorm en unas circunstancias poco habituales que muchos de sus habitantes consideraron milagrosas”, -y subraya-, “su culto se difundió primero: entre las gentes de la mar, ya que se trataba de una imagen de la Virgen del Carmen intercediendo por las almas de Purgatorio; pero poco a poco su devoción se extendió por el resto de la población”.

        “En el siglo XIX la imagen se trasladó del hospital a la iglesia parroquial y se cambió su nombre por el actual de Mare de Déu del Sofratge”, asegura Amillo. Su culto fue en auge y en el archivo municipal se indica que ya se celebraba su fiesta en 1854 en el mes de marzo, el mes de su llegada. También indica que al menos desde el año 1859 había una comisión encargada de organizarlas. Posiblemente esta fiesta coexistía con las patronales que se celebraban en julio”.


        Sin embargo, la festividad de la Virgen se trasladó al mes de noviembre en fecha indeterminada. “Desde 1890 ya tenemos constancia documental de que en dicho mes se celebraban durante dos días las fiestas en honor de la Mare de Déu del Sofratge aunque no sabemos si ya eran las fiestas patronales o era una celebración independiente. “El Alicantino: Diario Católico”, del 13 de noviembre de 1890, publicaba la siguiente noticia:


        “En Benidorm. Las fiestas que este pueblo dedica anualmente a su patrona Nuestra Señora del Sufragio, acaban de celebrarse con inusitado esplendor. Dieron comienzo el sábado último con el reparto de 50 raciones de pan, carne y arroz entre los indigentes, y continuaron entre los atractivos de la música, de los fuegos artificiales, carreras, danzas, iluminaciones y cuanto es posible hacer en un pueblo”.


        Posteriormente, el 6 de noviembre de 1906 el diario “La Correspondencia de Alicante” señalaba que el Ayuntamiento de Benidorm había solicitado el preceptivo permiso del Gobierno Civil para “celebrar fiestas en el pueblo, los días 11 y 12 del corriente, en honor a la Virgen del Sufragio”, -y precisa Amillo- “tampoco aquí se especifica claramente que fueran las fiestas patronales”.


        “Pero en 1908 ya no tenemos dudas. Según el diario “La Correspondencia de Valencia”, del 7 de noviembre, las fiestas se celebraron durante dos días de dicho mes de noviembre en honor de sus patronos la Mare de Déu del Sofratge y Sant Jaume, por lo que ya tenemos certeza de que eran las fiestas patronales. La conclusión está clara: el culto a Santa Anna había sido desplazado por el de su hija bajo la advocación de Mare de Déu del Sofratge. Aunque tengamos constancia de ello sólo desde principios del siglo XX parece probable que ya fuera así al menos en las dos últimas décadas del XIX”, aclara el profesor.


        De cualquier forma del 11 al 16 de noviembre próximos está todo el mundo invitado a vivir las Fiestas Patronales de Benidorm para cuya celebración tanto l’Associació de Penyes como la Comisión de Fiestas han trabajado duro todo el año para que haya actuaciones musicales en directo todas las noches y en diferentes puntos de la localidad, correfocs, despertàs, mascletàs, castillos de Fuegos Artificiales, penyes con sus festeros con blusones de mil colores, bandas de música, batukadas, desfiles, Ofrenda a la Virgen del Sufragio, misas,…todo un compendio de actos para todos los gustos y las edades porque Benidorm en Fiestas en un batiburrillo de gentes en la calle, de pólvora en el ambiente y de cera en el pavimento que dejan las procesiones…¡ Todo eso y mucho más son las Fiestas de Benidorm y por ello cada año son más los visitantes y turistas que vienen ex professo a visitarlas y disfrutar de ellas !

        * Basado en el artículo del blog del profesor Francisco Amillo, Santa Anna y las Fiestas de Benidorm.