Entrevista a Luis Colombo

En abril pasado asistí a la presentación del libro “Luis Colombo, yo fui cámara de…” de Martín Sanz Moros. Desde entonces he pensado que Colombo es uno de los personajes que merecen ser entrevistados, pues tiene muchas cosas que contarnos.

Periodista: Buenos días, Luis.

Colombo: Buenos días, Palazón.

Periodista: Mi primera pregunta es sobre tus orígenes y los de tu familia, y dónde has vivido tu infancia.

Colombo: Yo he nacido en Alicante. Mi padre procedía de Madrid, pero ha vivido toda su vida como un alicantino. Era agente de publicidad y locutor de radio (Radio Falange, luego Radio Nacional de España); después se dedicó a la hostelería, en los años 70; construyó hoteles como El Acapulco, el Copacabana (con dinero que adelantaban las agencias de viajes). Yo ayudaba en la recepción.

 Periodista: ¿Cómo surgió tu vocación por la cámara y el cine? ¿Puedes trazarnos a grandes rasgos tu trayectoria profesional?

Colombo:  Después de hacer los estudios primarios y el bachillerato, me aficioné al dibujo, a la pintura y a la fotografía; también descubrí el teatro de guiñol y el teatro escolar. Por último, hacía pinitos con un tomavistas que tenía mi padre (yo tendría 14 o 15 años). Esos fueron mis comienzos. He sido un autodidacta. Más tarde me compré una cámara de 35 milímetros en los años 70. Y en 1974 obtuve la corresponsalía del NO-DO, con mi carnet de periodista; llevaba las zonas de Alicante y Murcia; después de Almería y Castellón. En 1976 obtuve la corresponsalía de TV española (Pedro Romero era el locutor y yo el cámara). Durante esos años aprendí mucho. Estuve rodando Estudio Estadio. También hacía documentales turísticos para ayuntamientos, inmobiliarias… Después me atreví con las películas; tengo en mi haber más de 40, todas de la serie B, es decir, de bajo presupuesto. Yo era el director, el productor, el cámara, el guionista, con un equipo de colaboradores no profesionales.  Cortos como “Guadalest insólito”, “Rebelión”, “Solo ante el streaking” y muchas más. También trabajé en Canal 9 hasta que se cerró en 2012 (yo pienso que por la mala gestión económica y el despilfarro). Y así ha transcurrido mi vida, bueno, está trascurriendo porque, aunque estoy jubilado, sigo en activo haciendo lo que me gusta.

Periodista: ¿Algún familiar, ascendiente o descendiente, se ha decantado por esta profesión?

Colombo: Bueno, está el caso de mi padre, que fue guionista y locutor de radio. Tengo un hijo, Dani, en la misma línea: trabaja con proyectos inmobiliarios que publica en 3D, y le va bien. En cuanto Liliana, mi hija, es jugadora olímpica en la modalidad de voley playa.

Periodista: Quería dedicar un cariñoso saludo a la persona que te acompañó durante tantos años, cámara al hombro: Draguy. ¿Nos puedes hablar de ella?

Colombo: Ha sido mi compañera durante muchos años. He sentido mucho su pérdida, hace escasamente tres meses, y todavía estoy “tocado”. Pero hay que seguir adelante. Draguy era oriunda de la antigua Yugoslavia; a este respecto tengo que decir que, durante la guerra en Croacia, organicé una campaña humanitaria; a la sazón era alcalde de Benidorm Eduardo Zaplana, quien colaboró espléndidamente.

Periodista: Ahora, una pregunta referida a Benidorm, la capital de la Costa Blanca. ¿Cómo has vivido el desarrollo de esta ciudad desde los años cincuenta?

Colombo: Bueno, hay cosas positivas y cosas negativas. El alcalde y su corporación han contribuido claramente para la mejora de la ciudad. Algo que yo veo como negativo son los continuos cambios de negocios, de locales; y eso no es bueno. Y lo que peor llevo es, como yo digo, el “puto” carril bici, innovación por puro afán de emular a otros países con más tradición, como Holanda o Bélgica. Se le concede demasiada importancia a la bicicleta, la cual genera gastos, pero no ingresos a las arcas municipales.

Periodista: ¿Benidorm ha sido en ocasiones protagonista de tus trabajos?

Colombo: Sí, en varias ocasiones. El trabajo más conocido es la película titulada “Las hijas de Copacabana” (parecía que estábamos en Copacabana, pero sin movernos de Benidorm).

Periodista: Una persona como tú no se jubila fácilmente. ¿Tienes algún proyecto en mente que nos puedas adelantar?

Colombo: Muchos. Estoy preparando una película sobre la guerra civil, “33 años de oscuridad”, sobre los “topos” que se escondían de los dos bandos, durante o después del conflicto (mi propio padre fue uno de esos topos). Y otra, sobre un caso real, con intervención de la Inquisición, en el siglo XVII, titulada “Monjas en la sombra” (para el Festival de Alicante 2023).  Es un cine no comercial, de bajo coste, que después puede comercializarse a través de Neflix o Amazon. Pero todo esto no lo hago por dinero, sino porque me gusta, y para ello cuento con colaboradores que trabajan conmigo por amor al arte. Ah, también quiero escribir una novela, cuyo protagonista es Leopoldo Bernabéu, un buen amigo mío, antiguo colaborador. Se titulará “Benidorm en rosa (Diario de un reportero de revistas del corazón)”.

Periodista: ¿Has recibido algún reconocimiento institucional por tu labor, alguna medalla, algún homenaje?

Colombo: Sí. He recibido placas y menciones especiales en tiempos de alcaldes como Pérez Devesa, Eduardo Zaplana, Toni Pérez… Siempre me han considerado bien; no me pudo quejar. Ah, y una cosa quería añadir: me he relacionado con políticos, presidentes, consejeros, alcaldes… Y siempre con neutralidad, como corresponde a un cámara de informativos.  Y, por supuesto, con gente de la televisión y del cine: Santiago Segura, Tip y Coll, Berlanga, Fernando Fernán Gómez, Normal Duval, Guruchaga y un largo etcétera. También tengo a gala figurar como cineasta en una Historia del Cine Valenciano

Periodista: ¿Cuáles son tus aficiones? ¿A qué dedicas el tiempo libre?

Colombo: Al bricolaje. Trabajo con madera, con cemento, con ladrillo… En una ocasión, para una película, fabriqué armas, en plan sencillo pero que daban el pego. De salud, por el momento, estoy bien. Y vivo tranquilo y relajado en Aigües, en un chalet que tenía mi padre. Y desde hace años, he coleccionado cámaras, proyectores y un montón de material que tiene que ver con el cine, como para hacer un museo.

Periodista: ¿Qué consejos darías a los jóvenes que desean dedicarse al cine, a la televisión, a la imagen y al sonido?

Colombo: Que adquieran cultura leyendo, viajando… Que vean muchas películas, buenas y malas; todas son aprovechables, con todas ellas se aprende. Y que hagan guiones y los lleven a la práctica.  Solamente hacen falta ideas y una buena cámara; se pueden hacer películas casi sin dinero.

Periodista: Tu libro contiene muchas anécdotas de tu trayectoria profesional. ¿Nos puedes contar alguna, a modo de cierre de esta entrevista?

Colombo: Anécdotas tengo muchas; algunas salen en el libro que mencionabas al principio, publicado al amparo del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert. Te voy contar una que no salió en el libro. En cierta ocasión, en el Festival de Cine de Melilla, allá por 1980, Rafael Gil, el director de las películas de Fernando Sancho, que siempre salía de mejicano, me pidió el favor de pasar la aduana con su cámara; le hice el favor y nunca se me ocurrió pedirle nada como contraprestación.

Periodista: Pues esto ha sido todo. Gracias por tu labor durante tantos años, y gracias por tus declaraciones.

Colombo: Ha sido un placer.