Se retrasa la posibilidad de igualar los datos de 2019: los destinos turísticos de la Comunidad Valenciana se mantienen fuertes pero todavía queda mucho trabajo de reconstrucción

Las huelgas y conflictos en aeropuertos británicos y europeos, el repunte de la 7ª ola de Covid, la alta inflación y la complicada situación económica está influyendo en las reservas hoteleras, que todavía no alcanzan ritmos prepandemia.

La realidad está complicando la recuperación turística en la Comunidad Valenciana y quedan lejos los objetivos de alcanzar datos del verano de 2019 en este año. El inicio de la campaña de verano se ha complicado por factores económicos, sanitarios y logísticos que retrasan la posibilidad de igualar la actividad turística de la prepandemia.

Los problemas en los aeropuertos con huelgas, problemas en la operativa de equipajes, cancelaciones y falta de personal sobre todo en Reino Unido, el repunte de la 7ª ola de Covid que está afectando a toda Europa, y por supuesto, la complicación del panorama económico con los peores datos de inflación en décadas no están ayudando en nada a la actividad turística.

Aun así, los destinos turísticos de la Comunidad Valenciana se mantienen fuertes, aunque queda mucho trabajo de reconstrucción y no podemos dar por superada la crisis. Benidorm roza el 84% de ocupación media en la segunda quincena de junio y se queda a 6  puntos de los datos de 2019. El resto de la Costa Blanca sí cumple con la expectativa con un 80,1% gracias al fuerte empuje del mercado nacional, y supera por algo más de 1 punto los datos de 2019. València registra el mejor dato de ocupación de toda la Comunitat con un 86,7% Castellón continúa su crecimiento hacia la temporada alta rozando el 73% de ocupación media en sus hoteles. 

Las previsiones para la primera quincena de julio anuncian una situación muy parecida: todavía quedan muchas camas por vender aunque los colchones de reservas actuales invitan al moderado optimismo: Benidorm tiene reservado más del 81% de su capacidad hotelera, el resto de la Costa Blanca el 73,1%, València el 82,6% y Castellón el 68%.

El sector hotelero de la Comunidad Valenciana no deja de luchar por la recuperación de su actividad y espera ir recuperando terreno respecto a los datos de 2019 durante las próximas semanas. 

BENIDORM

La segunda quincena del mes de junio deja en el destino de Benidorm una media de ocupación hotelera del 83,6%, lo que supone un incremento de 3,6 puntos porcentuales respecto a la quincena anterior (consulte la evolución semanal de la ocupación hotelera en el gráfico de barras del informe).

De este modo, se cierra el mes de junio con una ocupación media del 81,8%, lo que supone un incremento de 2,6 puntos porcentuales respecto al mes anterior. Así, casi se alcanzan los valores de junio de 2019, último año de normalidad, en el que se logró un 89,6% de ocupación media.

Durante el periodo estudiado, el turismo doméstico (45,8%) mantiene su peso uno de los principales mercados emisores del destino. Dentro del mercado internacional, el turista británico se consolida como principal mercado emisor (40,8%), llegando a superar al mercado nacional. Le siguen a larga distancia los mercados portugués y belga con un 3,3% y 2,1% respectivamente. Por último, encontramos a los mercados neerlandés, irlandés y rumano con una representatividad del 1,9%, 1,4% y 1% respectivamente. El resto de mercados presentan cuotas más bajas siempre por debajo del 1%.

En cuanto a la previsión para la 1ª quincena del mes de julio, se espera un 81,1% de ocupación media. Registro que puede verse alterado con las reservas y/o cancelaciones de última hora.