VOX Finestrat propone al Ayuntamiento que estudie una nueva ubicación para el mercadillo

VOX Finestrat se ha hecho eco de la aspiración de numerosos vecinos para que se vuelva a la ubicación habitual del mercadillo anterior a la pandemia. Motivado por este hecho, se trasladó de la calle Castellets a la plaza de la Unión Europea. Con la normalidad reestablecida en la vida de los vecinos,

VOX considera que hay que estudiar la posibilidad de volver a la ubicación anterior. Numerosos vecinos, sobre todo de edad avanzada y con problemas de movilidad, se han dirigido a VOX para hacerles llegar su malestar por los serios problemas de accesibilidad, movilidad y seguridad personal que sufren a la hora de acceder al mercadillo, y la formación ha solicitado por registro que el tema debe ser tenido en cuenta, máxime cuando un sector amplio de comerciantes con puesto de venta habitual también se han manifestado en contra de la ubicación actual porque la complejidad de acceso repercute en las ventas, a la baja, y en el número de visitantes. Las escaleras que dan acceso al recinto que en su día se consideró provisional complican el buen funcionamiento del mercadillo.

VOX Finestrat propone en su escrito presentado por registro municipal que “el Ayuntamiento de Finestrat estudie una nueva ubicación del mercadillo semanal y lo acuerde a la mayor brevedad posible para que este mismo verano ya se pueda utilizar por vecinos y visitantes, aprovechando la temporada de vacaciones, lo cual será un aliciente más para visitar nuestro casco histórico”.

Oxana Gareeva, coordinadora de Vox Finestrat, comenta que “los usuarios del mercadillo y en las redes sociales se está debatiendo este tema, pero la mayoría opta por que el mercadillo retorne a su ubicación anterior en el carrer Castellets” y añade que “no obstante, es responsabilidad del Ayuntamiento decidir cuál es la ubicación más ventajosa para los vecinos o planificar un futuro y definitivo emplazamiento, que bien podría ser en un espacio reservado en un aparcamiento a la entrada del pueblo, que a la vez sería disuasorio para reducir el tránsito de vehículos a las calles y plazas del casco histórico”.