Expertos en turismo y urbanismo sitúan a Pedro Zaragoza Orts a la categoría de mito

El pasado lunes arrancó en Benidorm el “Año Pedro Zaragoza Orts”, decretado por el Ayuntamiento que dirige Toni Pérez, con una mesa redonda organizada por la Fundación  Frax que preside Matías Pérez Such en la que expertos en turismo y urbanismo coincidieron en elevar la figura, obra y vida del que fuera alcalde de la ciudad  entre años 1950 y 1966 a la categoría de “mito”.

Fallecido en 2008, Pedro Zaragoza hubiera cumplido cien años el pasado 15 de mayo de 2022. En el acto, titulado “Y Benidorm despertó: Pedro Zaragoza Orts”, participaron Armando Ortuño Padilla, director de la  Cátedra de Turismo «Pedro Zaragoza Orts” de la Universidad de Alicante; Fernando Vera Rebollo, catedrático de Análisis Geográfico Regional de la Universidad de Alicante, y Francisco J. Zaragoza Ivars, doctor en Derecho e hijo del protagonista de la velada. Moderó el periodista Juan Díaz Ortuño, buen conocedor de la historia de Benidorm y experto en el mandato como primer edil de Zaragoza.

En el haber del ex alcalde destaca el hecho de haber puesto los cimientos del actual Benidorm, internacionalmente conocido como emporio turístico de clases medias, con la elaboración de uno de los primeros planeamientos urbanísticos globales de un municipio español, creador del Festival Español de la Canción, artífice de acciones de promoción que en su día ocuparon portadas y horas de emisiones televisivas (como la llamada ‘Operación BB’, el viaje de una familia de lapones a Benidorm, la participación en ferias turísticas del frío norte de Europa portando ramas de almendros en flor), y otras genialidades que han analizado estudiosos de medio mundo.

“La figura de pedro Zaragoza tiene todavía mucho recorrido”, señaló Armando Ortuño a modo de resumen, “en la medida en que la ciudad sigue recogiendo éxitos y sigue subiendo, por lo que podemos concluir que se refuerza el mito de Pedro Zaragoza”.

Fernando Vera destacó tres gestiones de Pedro Zaragoza: la llegada del agua corriente a Benidorm, la atención y cuidado de sus playas y el planeamiento urbano, que aceptaron en Madrid pese a parecer a las autoridades del momento “una barbaridad” diseñar avenidas similares en amplitud a las de la propia capital.

Para los participantes en la mesa redonda, la clave estuvo en la capacidad de persuasión del político. “Tenía las cosas muy claras, un innegable amor por su pueblo y un proyecto en mente que desarrolló hasta dar forma a un paradigma del turismo y laboratorio de experiencias”, siempre de la mano de emprendedores locales, pues a diferencia de otros destinos turísticos, en Benidorm fueron sus ciudadanos quienes arriesgaron sus capitales para erigir negocios, que no cayeron en manos foráneas”.