Entrevista a Francisco Antón Signes, “Picorro”

Vamos a hablar hoy con el músico más antiguo de la Unión Musical de Benidorm: Paco Antón, más conocido por Picorro.

Pregunta: Y la primera pregunta es ¿por qué te llaman Picorro?

Picorro: Pues, mira, exactamente no lo sé. El sobrenombre viene de familia, y así me conoce todo el mundo.

Periodista: ¿Nos puedes ahora hablar de tu infancia, tu juventud, estudios, etc.?

Picorro: Soy de Benidorm. De mi infancia poco puedo destacar: la escuela primaria, los juegos, ayudar a mi padre en las faenas del campo… Los amigos, que siempre he tenido muchos, alguna novieta en mi juventud… Para mí no ha habido más relación seria que con mi mujer, procedente de Almussafes. A propósito, te voy a contar una anécdota: como mi mujer era forastera, le rogué con devoción a la Virgen del Sufragio que siempre se llevara bien con mis padres, con mi familia, y yo con la suya. La Virgen atendió mis súplicas y la vida nos ha ido tan requetebién. Sin embargo, también he sufrido duros golpes, como ver a mis padres fallecer el mismo día, súbitamente, con diferencia de un minuto (algo que decía siempre mi madre: “que nos vayamos al mismo tiempo”; y se cumplió). Y el fatal accidente de mi sobrino Pepe, a los 22 años de edad.

Periodista: Dime, Paco, ¿cuánto tiempo has estado en la banda de música? ¿Y qué instrumento tocabas?

Picorro: 62 años. Entré con 9 años a tocar el friscorno (es muy parecido a la trompeta) en tiempos de José Fuster, que fue mi profesor. Y he estado en activo hasta el año en que me operaron del corazón; el médico me aconsejó que dejara ese instrumento que tanto esfuerzo requería. Así que dejé la música y el trabajo. Recuerdo que el maestro Domenech me sugirió que tocara el contrabajo, instrumento que exigía menor esfuerzo, pero no me decidí.

Periodista: ¿A qué te has dedicado durante tu vida laboral? ¿En qué has trabajado?

Picorro: Al principio, llevaba un camión que transportaba materiales. Después puse una pensión en la calle La Biga, donde vivo actualmente. Yo casi siempre he trabajado en la hostelería, de camarero o de dueño: Café Gambo, Bar Colón, El hórreo…

Periodista: ¿Cuáles son los mejores recuerdos o anécdotas que tienes de la banda?

Picorro: Antes, en la banda se respiraba un ambiente muy familiar. Además de músico, he estado muchos años en la Junta directiva. Y nos lo hemos pasado muy bien en los conciertos, en los viajes (cuando empezaron a acompañarnos nuestras esposas). Quizá mis mejores tiempos han sido con Rafael Domenech como director de la banda. A día de hoy, todavía nos juntamos un día por semana a almorzar antiguos miembros de la Directiva y músicos, todos jubilados por supuesto: Albero, Gonzaga, Jaume, Rafael, Isla, etc. Como anécdota, recuerdo cuando fuimos a FITUR, hace muchos años. Después de tocar la banda de la Policía Nacional, empezamos a tocar nosotros; al principio había pocas personas, pero empezaron a llegar, a llegar, y, al final, la sala estaba abarrotada de público. Al terminar, el alcalde de Madrid se dirigió a un niño de nuestra banda y le preguntó cuánto ganaba; el niño respondió que nada. Entonces el alcalde comentó que una banda como esa merecía que sus componentes cobraran un sueldo. Bonito, ¿no?

Periodista: ¿Cómo ves la evolución de la música en Benidorm en los últimos tiempos? ¿Qué te parece el hecho de que haya tres bandas en vez de una? ¿Es enriquecedor?

Picorro: Veo bien lo de las tres bandas, pero observo mucha diversificación; ya no es como antes. La Unión Musical siempre ha sido una señora banda y por donde íbamos cosechábamos triunfos y premios. Por otra parte, en política de subvenciones, el ayuntamiento tiene que repartir las ayudas entre tres bandas; me imagino que tocan a menos.

Periodista: ¿Te han hecho algún homenaje por parte del ayuntamiento, de la banda…?

Picorro: Del ayuntamiento, no. De la banda tengo la insignia de oro y la insignia de oro y brillantes, esta última cuando cumplí 50 años como músico (me la impuso el entonces alcalde Pérez Fenoll). Me hicieron socio de honor en La Nova. Y siempre me decían que volviera a tocar, tanto en la Nova como en Illa. No lo he hecho, pero si volviera lo haría en mi banda de siempre: la Unión Musical. El mayor homenaje que me han hecho se lo debo a Rafael, que me dedicó en 1997 un pasodoble, muy bonito, que tocan todas las bandas; conservo la partitura firmada por el maestro. Es un detalle que no olvidaré nunca.

Periodista: ¿Alguno de tus hijos ha heredado la afición por la música?

Picorro: Mi hijo Salvador, ya de mayor, está aprendiendo a tocar el clarinete en La Nova.

Periodista: ¿Qué haces en tu tiempo libre? ¿Qué tal andas de salud?

Picorro: De salud estoy bien, porque me cuido mucho y sigo las prescripciones del médico. Paseo, tomo el sol, charlo con los amigos: una vida reposada.

Periodista: Algún consejo para los que se inicien en la música, sobre todo de banda…

Picorro: Que no lo dejen nunca, pues es una cosa muy bonita.

Periodista: ¿Qué le falta a Benidorm, culturalmente hablando?

Picorro: Que terminen de una vez el Centro Cultural para poder ensayar y dar conciertos sin estar pendientes de la lluvia, del viento, etc.

Periodista: Gracias por tus palabras. A cuidarse, Paco.

Picorro: Gracias, Palazón.