Tradición y modernidad al servicio del pueblo

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El de la almadraba fue muy importante para Benidorm porque dio trabajo a muchas personas, generando unos ingresos más altos de los habituales en el sector pesquero. La Almadraba plegó sus aperos mientras el turismo ya se había más que asentado en una villa que llevaba recibiendo turistas desde antes de 1920. Pero si una cosa hay que agradecerles a alguna de las autoridades que han ostentado el bastón de mando del pueblo ha sido que antes que nada han puesto al pueblo de Benidorm, sus gentes y sus necesidades por encima de todo. ¡ Y ahora lo voy a explicar muy clarito !

UN REPORTAJE DE BELÉN RICHARTE

        Y por sus gentes y por el incipiente turismo se hicieron dos viajes: el 1º de ellos en 1926 el alcalde, Vicente Llorca Alós (Benidorm, 22 de febrero de 1873- Ibidem., 6, de agosto,1934), obtuvo permiso del arzobispo de Valencia Prudencio Medo para que las Fiestas Mayores Patronales se trasladaran al segundo domingo de noviembre, fecha de arribada de los “almadravers” de Ceuta, los últimos en finalizar; el 2ª fue a Madrid en 1953, el alcalde Pedro Zaragoza, hijo de marino mercante, (Benidorm, 15 de mayo de 1922-Ibidem., 1 de abril de 2008), cuando éste viajó hasta el Palacio del Pardo en su Vespa para pedir a Franco que autorizara en su pueblo el bikini, prenda de baño que tantos quebraderos de cabeza le estaba trayendo, principalmente con el turismo nórdico.

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        Pero vamos por parte. La almadraba influyó también en muchos aspectos de la vida cotidiana del pueblo. Por ejemplo, los «almadravers» no podían celebrar el día de la Virgen del Sufragio ni el de Sant Jaume, patrón del pueblo, por estar en plena temporada del atún. Por ello en 1926 el alcalde de Benidorm, Vicente Llorca Alós, que estuvo en el cargo de 1925-1930, obtuvo permiso del arzobispo de Valencia Prudencio Medo para que las Fiestas Mayores Patronales se trasladaran al segundo domingo de noviembre, fecha de arribada de los almadravers de Ceuta, los últimos en finalizar. ¡ Y hasta con la Iglesia toparon pero no planteo problema alguno !

        De hecho, cuando volvían los capitanes de almadraba, los marineros y los técnicos que estaban en compañía como la Trasatlántica, ocupando diversos cargos en el organigrama laboral del buque, “¡siempre se ha dicho que los de Benidorm eran los mejores !”, eran ellos mismos, cuando llegabanl pueblo, los que organizaban las Fiestas Mayores Patronales en Honor a San Jaime y Santa Ana: los que sacaban en andas a las distintas imágenes, incluida la Vigen del Sufragio. No será hasta 1971 cuando encontremos la primera reina mayor representada en la figura de Pepa Zaragoza Ivars y su corte de honor. Si tuviéramos que hacer una retrospectiva e ir pueblo por pueblo podemos decir que Benidorm también fue pionero en la incorporación de la mujer a la “festero” porque poco después ya se constituiría la Comisión de Fiestas Patronales, totalmente mixta, y en 1991 l’Associació de Penyes, de la que era presidente Francisco Saval Román, y la que la que les escribe miembro de la misma.

Pascal Petit en las playas de Benidorm por Quico

        La foto que acompaña este texto de unos mayorales acompañando a unas chicas vestidas con traje regional, allá por los años 50′, “se corresponde  a una visita protocolaria, de un pueblo vecino”, asegura Igna Mª Llorca Pérez, que es quien ha cedido la foto, cuyo padre Luis Llorca Ferrer o “Lluís Correa” es uno de los protagonistas de la misma.   

        Tradición marinera hasta en los pañuelos

        La almadraba fue muy importante para Benidorm porque una parte importante de esos ingresos se invirtieron en el desarrollo turístico de la localidad, ya que algunos almadraberos, que en la década de 1960 veían acercarse el declive de su actividad tradicional, decidieron crear hoteles, un negocio que se presagiaba rentable. Así surgieron los hoteles Agir, Aguazul, Atún, Joya, Mistral, Tanit, Voramar, Rocamar, etc.

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        Pese a ello, la tradición marinera de Benidorm es tan larga y está tan arraigada entre sus gentes que está presente hasta en el más mínimo detalle. “los marinos viajaban muy lejos hacían rutas de ultramar, que les llevaba a lugares tan exóticos y distintos  como Filipinas y para ellos era tradición regalar a sus novias o mujeres los pañuelos de seda que vestían los propios filipinos de colores granates, negros y amarillos, -y describe Igna Mª Llorca-, “todos tenían el mismo estilo: las cenefas exteriores eran iguales, se diferenciaban porque los motivos del interior variaban (pájaros, flores,…); en 1991, cuando era presidente de la Comisión de Fiestas Patronales Pepa Orozco, se aprobó que el estilo de pañuelo que debían portar las mayoralas, se estrena el 16 de marzo de 1991″. Vicenta Ronda deja generosamente este pañuelo a la Comisión de Fiestas para que lo tengan como modelo, y se hizo en un telar de Barcelona. Más que auténtico es que es el primero. Los que salieron más tarde también son copia de otros que también se trajeron de Filipinas pero la idea fue de Pepa y por eso fue el primero la copia del que tenía Vicenta Ronda.

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        Llorca asegura que “hoy por hoy el auténtico pañuelo que acompaña al traje de benidormense lo lleva la “Penya Ou amb Tomaca”, aunque luego sacaran otros modelos”, -y concluye diciendo- “el de los mayorales y las mayoralas de ahora tiene las tonalidades azules del manto de la Virgen del Sufragio”.  

        Paradojas de la vida  

        La “anécdota” que protagonizó el visionario del Benidorm moderno se se llevó al cine con el título Bikini, un cortometraje dirigido por Óscar Bernàcer y producido por Nakamura Films, que narra la trascendental entrevista en la que Pedro Zaragoza, alcalde de Benidorm, logró la bendición de Franco para el uso del controvertido traje de baño en las playas del municipio.

        La cinta se sitúa en el año 1953. Pedro Zaragoza, alcalde de Benidorm, viaja hasta el Palacio del Pardo en su Vespa tratando de poner remedio al problema más difícil al que se ha enfrentado: la excomunión. ¿El motivo? Haber autorizado el uso del biquini en las playas del término municipal que gobierna.

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        Pedro deber convencer a Franco de que, pese a lo exiguo de la prenda, el uso del bikini no es pecado. Para ello traza un plan, pero la inesperada presencia de Carmen, esposa del dictador, le obligará a improvisar. Bikini revisa en clave de comedia este episodio crucial para nuestra historia reciente.

        Los exteriores del corto (¡ eh ahí las coincidencias de la vida !) se grabaron en gran parte en la Avenida del Alcalde Vicente Alós, en plena Cala de Benidorm, en una de las playas más espectaculares y menos frecuentada de Benidorm La Cala; a escasos metros de ese maravilloso emplazamiento elegido para ese rodaje, unos niños encontraron los restos de un llondró y la Virgen del Sufragio, que así fue como apareció en las costas de Benidorm en 1740 la futura Patrona de la localidad y por lo que cada 16 de marzo se la representa de la Conmemoración de la llegada de la Mare de Déu a la localidady vuelve a representarse el sábado de fiesta, sobre las cuatro de la tarde, antes de que de comienzo la Ofrenda a la Patrona de Benidorm.

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