Somos una banda… sonora

Así suena la banda sonora del fútbol español ~ No es fútbol es La liga | El  Mundo, Marca

Fernando Fer.- Hay quien dice, y bien, que no existe una película que haya quedado en nuestra retina sin una banda sonora que haga elevar de forma tan mágica como religiosa la cinta en sí, y recopilando por encima la historia del cine, no hay lugar a dudas.  La música de las películas de nuestras vidas ha sido ensalzada,  mejor explicada y nunca mejor plasmada en nuestra memoria que yendo acompañada de música. 

Es el  gran espectáculo visual que ha acompañado nuestras vidas y la de nuestros ancestros desde que los Hermanos Lumière en 1895 dieran con el primer cinematógrafo a base de fotogramas captados por una especie de cámara fotográfica en el interior de una caja de madera y capataran  a los trabajadores de su propia fábrica en Lyon durante no más de un minuto y la titularan sin complicarse mucho “Salida de los trabajadores de la fábrica Lumière para comer”, dicen que una imagen vale más que mil palabras, en este caso las imágenes valían lo mismo que 9….   Eran las primeras imágenes en movimiento que se podían proyectar como algo extraordinario en una superficie adecuada , no sabían los hermanos  Auguste y Louis la que iba a liarse durante los siguientes 100 años por su bendita imaginación.  

Desde entonces nombres como Max Steiner, creador de la inolvidable música de “Lo que el viento se llevó” o nuestro versátil y genial compositor Universal recientemente fallecido Ennio Morricone en películas tan variopintas como “El bueno , el feo y el malo”  ,  “La Misión”, la enternecedora ” Cinema Paradiso” o “El profesional ”  ( entre más de 400 bandas sonoras realizadas , es el número 1 indiscutible). Pasando por Nino Rota y su estrecha colaboración en las obras maestras de Fellini como “La Dolce Vita”, “Amarcord”  o  la inconfundible BSO de “El Padrino”.  Por cierto, el día que escuché por primera vez la versión con letra que hablaba de que “estoy sintiendo tu perfume embriagador…” quise tirarme de aquel autobús en marcha.  Considero que hay veces , demasiadas, en las que las versiones invaden las fértiles tierras de las músicas originales para dejarlas a la altura de Chernobil. 

Por no hablar de Henry Mancini, Maurice Jarre,  John Williams y actuales como Hans Zimmer , Danny Elfmann, Yann Tiersen o nuestro Alberto Iglesias…todos poseen talentos maravillosos más o menos prolíficos.  Sería impreciso imaginar la primera entrega de Harry Potter sin la genial composición de John Williams, o “Desayuno con diamantes” y la elegancia de Audrey Hepburn sin la célebre y no menos elegante composición de Henry Mancini.

La música en el cine , salvo excepción, dota al personaje, a la escena, del toque mágico que lo describe con tal precisión que llegue a nuestros corazones o a nuestras mentes como el director quiere que nos llegue.  Lo realmente interesante  e innegociable en el cine es que nos haga soñar y escapar de un  paradigma terrenal poco alentador para trasladarnos donde queramos o necesitemos. 

Nuestra imaginación es capaz de tergiversar esa  información que nos quiere hacer llegar ese director o ese compositor  y transformar esa emoción en algo nuestro, de lo cotidiano a lo mágico de un solo salto, de un solo vistazo.  Todos tenemos el derecho irrefutable a poseer nuestra propia banda sonora, venga del cine o no, la música puede ser o acompañar nuestra lluvia de estrellas particular, nuestro beso en al parque, nuestro momento de melancolía, nuestra tristeza,  nuestra alegría.  

Fotografía de noesfutboleslaliga.elmundo.es