Bienbenidorm Mr. Marshall

benidorm te espera

Fernando Fer.- Basta detenerse en el tímido susurro del silencio de la zona de Levante benidormense para comprobar cómo nuestro subconsciente de forma automática  rememora las luces, los cánticos, el jolgorio y la sexualidad que brillan por su ausencia en estos tiempos tan necesariamente señalados por las restricciones, legales o no, imprescindibles más bien.

Quién nos hubiera dicho hace apenas dos años que iba a transcurrir un verano en Benidorm tan inusual,  eso sí, con buenas sensaciones después de la tormenta.. pero tan extraño…turismo nacional, familias, franceses, todo normal en poniente, centro y parte de levante, sin embargo…oh my god !!   algo no cuadra.  Un señor inglés de avanzada edad pasea por Gerona Street a las 21,00 horas de cualquier día de este  verano  y las fachadas de los hoteles vacías de toallas y pies asomando entre estas… «You’ll never walk alone» canta el amigo, nunca mejor dicho, aquel hombre caminaba sólo y más de la mitad de los negocios del «otro» Benidorm prácticamente cerrados.

Los sajones han estado agazapados en su Gran Bretaña esperando mejores noticias de nuestra tierra para salir de su madriguera.   No hará falta que nuestro
Alcalde los reciba cual Pepe Isbert en «Bienvenido Míster Marshall» , dentro de nada se volverán a ver grupos de ejemplares embistiendose entre ellos como antaño, tan brutos para todo como siempre, por lo general honestos y nobles en el trato cercano.  Tan necesarios para nuestra economía y para la de muchos kilómetros a la redonda, quizá más de lo que nos hacen creer. 

De los colores primarios de nuestra ciudad nos ha llegado el azul, el amarillo…y nos ha faltado el rojo, el rojo de las pieles expuestas al sol de manera desmesurada como si no hubiera un mañana,  el de las caras con más de una cerveza, que aunque dorada enrojece. 

Quién le hubiera dicho al bueno de Pepe Isbert, entrañable y gracioso personaje que Berlanga eligió de entre un gran elenco de actores cómicos de mediados del siglo pasado para ser el Alcalde que daba la bienvenida a los americanos en su irónica y genial «Bienvenido Mr Marshall», que su sonora ronquera iba a quedar grabada en nuestros corazones por tantos motivos como películas grabó, como personajes variopintos interpretó.  Con todos mis respetos a los actores actuales, en aquella época de pocos medios y mucho talento, de pocas pantallas pero mucho teatro, emergió de una España depresiva y hundida por la guerra el otro ejército, otro compuesto por unos actores que hacían reír y llorar casi sin querer. 

Berlanga fue el Fellini español, siempre hubo una guerra iniciada por la crítica entre los dos estilos tan geniales y caricaturescos, no dejan de ser los dos grandes genios del cine europeo .  Un cine tan irónico y esperpéntico como observar a una familia entera de «guiris», abuelos, papás, hijos y nietos todos ellos buscando su hotel en la calle equivocada, quizá demasiado lejos en una ciudad donde todo está cerca.