Curiosidades de la Historia de Benidorm

Paco Amillo.- A través de siete actas municipales del año 1732 podemos desvelar algunos aspectos de la vida de Benidorm en el primer tercio del siglo XVIII.

Algunos resultan curiosos: se cultivaba tabaco y había manufacturas para elaborarlo pero la creciente fiscalidad de ese producto acabó con estas actividades económicas pero hizo surgir una nueva, el contrabando de tabaco (y más tarde de textiles) que acabó siendo durante casi un siglo un negocio muy lucrativo en Benidorm, llamado “el Gibraltar de esta provincia”.

Veremos también que la escasez de efectivo en las arcas municipales llevó a la corporación a pedir dinero a crédito y a endeudarse. Nada nuevo bajo el sol…

El alcalde estuvo tres días en Alicante y firmó un préstamo por 50 libras al interés anual del 5 %, o dicho en el lenguaje de la época, un sueldo por cada libra prestada.Las dificultades económicas del pueblo vinieron por el aumento de los pagos a su señora feudal, la nieta de Beatriz Fajardo, y porque a partir de 1707, con el decreto de Nueva Planta tras la derrota valenciana en la Guerra de Sucesión, a esos impuestos se sumaron los de la nueva monarquía borbónica.

Perder una guerra nunca ha sido buen negocio. Pero hay otros temas: la religiosidad del Ayuntamiento le lleva a pagar un predicador para la Cuaresma; las dos corporaciones municipales, 10 personas en total, eran analfabetas; las primeras sesiones municipales se celebraban en el castillo hasta que el municipio compró una casa para los plenos y también para carnicería…