Jordi de Sant Jordi, de page bajito a Señor de Polop y sus alquerías de Xirles y La Nucía

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Paco Amillo.- La noticia de una conferencia del profesor Abel Soler Molina con un título parecido a este (no incluía lo de page bajito) me dejó sorprendido.

Sabía que los señoríos de Benidorm y Polop habían pertenecido siempre a un mismo señor desde el siglo XIV hasta la desaparición del sistema señorial en el siglo XIX.

Por tanto, si la información de Abel Soler era correcta, Jordi de Sant Jordi también debería haber sido señor de Benidorm y en ese caso el tema me interesaba muchísimo. Hace unos años elaboré un listado de los señores de Benidorm empezando con Bernat de Sarrià en 1325 y acabando en 1899 con María del Carmen Bernuy.

Se lo presenté a Pere Maria Orts i Bosch que me hizo algunas observaciones muy valiosas y los dos quedamos convencidos de que era el listado completo. En él no figuraba el famoso poeta valenciano del siglo XV Jordi de Sant Jordi. Por su notoriedad me sorprendió que este personaje nos hubiera podido pasar desapercibido, especialmente a Pere Maria, que conocía a fondo la nobleza valenciana.

Jordi de Sant Jordi fue uno de los grandes poetas del Siglo de Oro valenciano y, según Martí de Riquer, “un dels lírics més considerables de la literatura catalana”. Nació en el año 1399 o tal vez en 1400, no es seguro. Sí tenemos clara la fecha de su muerte en junio de 1424. Era hijo de un corsario musulmán capturado por los valencianos que se convirtió al cristianismo y se casó en Valencia.

Conocemos este detalle porque según cuenta Abel Soler, cuando su hermana quiso entrar en un convento las autoridades eclesiásticas se opusieron a ello. Alegaban que el origen corsario de su padre era una infamia que pasaba a los descendientes “lo dit Jordiet e germana de aquell eren fills de hun moro catiu qui apres fon christià e libert; hoc e aixi mateix, la dita dona és diffamada de son cors”. Intervino el rey que aportó la dote de 200 florines para que pudiese entrar de monja y el problema se solucionó.

Como había dicho Anselm Turmeda unos años antes, en 1398, el dinero lo arreglaba todo: “Diners de tort fan veritat […] diners fan l’home infernal e fan-lo sant celestial”.Jordi de Sant Jordi tenía 16 o 17 años cuando su hermana profesó como monja. La “sangre impura” de ambos no le importó a Alfonso de Aragón, entonces príncipe de Girona, que le nombró page por sus habilidades como poeta y músico. Al poco tiempo Alfonso fue coronado rey de la Corona de Aragón y fue conocido como Alfons V el Magnànim. Jordi de Sant Jordi pasó a formar parte de su corte de poetas y eruditos, entre ellos el también valenciano Auxiàs Marc y el Marqués de Villena, acompañándole en sus aventuras mediterráneas. En 1420 ya se le da el título de “cavaller”, es decir noble. El 7 de enero de 1423 el rey le nombró señor de Polop y sus alquerías de Xirles y la Nucia pero debía esperar al fallecimiento de su propietario, el infante Alfonso de Aragón y Arenós.

Ese hecho ocurrió al año siguiente, en 1324, pero la muerte también le sobrevino a él poco después y no pudo tomar posesión del señorío. Por tanto nunca fue realmente señor de Polop y no ha sido necesario retocar el listado publicado en mi libro de “Historia de Benidorm…” Si hubiese vivido más años habría tomado posesión del señorío y es muy probable que Polop y Benidorm no habrían sido siempre posesión de un mismo señor como históricamente ha sucedido.De todas formas la de Jordi de Sant Jordi es una historia asombrosa.

De origen humilde accedió a la nobleza por sus dotes como poeta de la erudita corte de Alfonso el Magnánimo. Y lo más increíble: consiguió legarnos una obra valiosísima a pesar de su aspecto físico (se definió a sí mismo como “petit e curt d’alfisomia”) y de su corta vida ya que murió siendo muy joven, a los 24 o 25 años.

Eso explica que su obra se limite a 18 composiciones de tema esencialmente amoroso, del amor cortés típico de la época. Su poema más valorado, considerado como auténtica joya de la lírica en valenciano, se titula “Estramps”. También destaca “Presoner” basado en su experiencia como cautivo tras una incursión de Francesco Sforza en Nápoles.

Imagen: representación del rey Alfonso V a cuyo servicio estuvo Jordi de Sant Jordi con el título de Camarero de Corte. La protección del rey le permitió desarrollar sus singulares cualidades como poeta y músico.