¿Qué país queremos?

España: un país lleno de oportunidades inesperadas - Cámara de Comercio  Hispano-Checa

Bernat Mira Tormo- Yo quiero un país, “que trabajemos para vivir, y no que vivamos para trabajar.” Y creo también, que no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita.

“Alberto Cortez, en una canción decía, que San Francisco eran pocas las cosas que quería, pero que las pocas cosas que quería, las quería poco”. Esto es en el aspecto material para que lo entendamos, por ejemplo es lo mismo que cuando vas a comer a algún restaurante, que es más importante la comida o una buena compañía, yo prefiero mucho más una buena compañía, que la mejor comida.

Pero dicho esto, quiero un gobierno que se encargue de repartir la riqueza, el bienestar y la cultura. Porque para repartir la miseria y la ignorancia, ya tenemos a los gobiernos de derechas. Nunca he creído que ningún país de régimen político totalitario, aunque se llame a si mismo comunista pueda ser de izquierdas.

El totalitarismo suele tender casi siempre al culto a la personalidad del jefe. A todos los totalitarismos, sean de derechas, de izquierdas o medio pensionistas, suele molestarles la cultura, la libertad y el bienestar. Los comunistas que me gustan son los que predican con el ejemplo.

¿Por qué?

  • Porque un país con régimen totalitario no suele tener oponentes políticos al estilo democrático, porque si hubiera oponentes políticos al estilo democrático no sería totalitario.
  • Por qué un país totalitario suele ser normalmente un país de partido único. Y donde hay un país de partido único, suelen mandar casi siempre los pelotas del jefe, jefe que no suele cansarse nunca de que le digan lo grande que es y lo bien que gobierna.
  • ¿Qué me estás diciendo, que un jefe totalitario es tan pobre hombre que no puede vivir sin que le hagan la pelota? -Sí así parece en algunos casos. Aunque habrá de todo. Eso es una enfermedad que suelen tener los totalitarismos y los nacionalismos. Conoces algún nacionalismo donde no estén, encantados de haberse conocido y que si no viven mejor, siempre es porque alguien es culpable de que ellos no levanten cabeza. No suele haber ningún nacionalismo que no necesite un chivo expiatorio, para reafirmar su nacionalismo.
  • ¿Qué son tontos los nacionalistas? -No, habrá de todo también. Eso es lo mismo que cuando antes luchábamos por Dios, por La Patria y El Rey. ¿Estábamos tontos todos? No todos no estábamos tontos, solo la mayoría, porque entonces ya eran algunos los que se dieron cuenta del truco de la Patria Querida. Que al menor descuido la convirtieron en Patria para unos y Querida para otros. Así pasa en la mayoría de las patrias queridas. Esto suele pasar también en los nacionalismo es patria para los de abajo y querida para los que lo dirigen o mangonean.
  • ¿Y esto no tiene solución? –No, sino están controladas desde abajo, o sea democráticamente. O sea en una democracia genuina, aunque la mayoría de democracias son de chicha y nabo. Para mí un país progresista o de izquierdas, es donde el trabajador debe vivir mejor y ser más libre. Un país que se llame de izquierdas, donde el trabajador viva peor y tenga menos libertad, es un timo más de los muchos que nos cuentan. Se debe producir para una economía social de mercado. Producir lo que se necesite. No producir por producir. Hay que controlar el consumo sin control, eliminar la producción de artículos de obsolescencia programada, distribuir la riqueza, revertir el medio ambiente. Un día de estos seguiremos.