Toponimia: ¿Gusto estético u obligación?

Homenaje a Bernat Mira Tormo

Iosu Urrexola.- Es evidente que en la prehistoria no teníamos ninguna referencia gráfica con la que orientarnos en nuestra vida nómada.

¿Cómo explicar a un tercero nuestro camino de ida y vuelta de un lugar a otro? ¡¡Pues nuestros antepasados lograron sus metas a través de la toponimia!!

No es que pusieran nombres a los lugares de paso por gusto estético sino que estuvieron obligados a hacerlo con la mayor exactitud posible. Además, las descripciones deberían definir sin duda alguna los elementos que las componían y para ello debían ser inamovibles en el tiempo. Montes o peñas singulares, ríos, barrancos, poblados, etc. Fueron los primeros y auténticos mapas de la humanidad. Orales sí, pero mapas orientativos que indicaban perfectamente los rumbos a seguir.

Un mapa oral podría valer así : «Subirás una gran cuesta y cuando estés arriba, verás a lo lejos una gran brecha entre dos enormes peñas. Al llegar a su base toma la dirección por cerca de un manantial de agua muy fría y llegarás a un poblado sobre un gran río y allí pregunta por Bernat Mira Tormo».¡¡ Él es el culpable de descubrir el sentido de la toponimia!!

Eskerrik asko Bernat. Tu aportación a la definición de las descripciones. toponímicas es crucial. Y confirma además que los nombres toponímicos fueron cuestión de supervivencia y deben definir los lugares con la mayor exactitud posible. Si no, no hubiéramos sabido volver a casa.