Benidorm ha vuelto a conformarse con lo malo conocido

Benidorm ha vuelto a conformarse con lo malo conocido

800 empleados públicos le debían, una semana antes de elecciones, su estabilidad

Leopoldo Bernabeu

“En el primer Pleno ya pedí tres cuestiones de trascendental relevancia. Que los Plenos se celebraran los viernes por la tarde, que se crearan cuatro nuevas comisiones informativas y que se redujeran los asesores externos o se redistribuyeran de manera proporcional. Resultado: Como el que oye llover”

Ya tenemos lo que queríamos, es lo que han votado la mayoría. Benidorm vuelve a perder la oportunidad de auto exigirse más, mucho más. No es necesario que una opinión sea siempre considerada como una crítica para que sea receptora de interés. Voy más allá. Ni siquiera es tampoco necesario llegar a tener un gobierno que lo haga mal, que los hemos tenido, es la desesperación del que suscribe por hacer entender que Benidorm es mucho más, que dejó de ser aquel pueblo de marineros para convertirse en villa internacional. Que nos podemos permitir el codearnos con las urbes más poderosas a nivel mundial, y que sin embargo nos seguimos conformando con ser un pueblo que va bien, sí, pero nada más. Una lástima. Escribir siempre ha sido la forma que utilizamos algunos para desahogarnos.
“Que nos podemos permitir el codearnos con las urbes más poderosas a nivel mundial, y que sin embargo nos seguimos conformando con ser un pueblo que va bien, sí, pero nada más”

Fue tan lamentable la etapa de gobierno de Agustín Navarro. Tan infructuosos y vulnerables los seis años que nos tocó a los benidormenses soportar aquel costoso tedio de 660 millones de euros que ningún recuerdo positivo dejan en la memoria, que la mayoría de los vecinos  han creído que el más famoso de los flautistas, Toni de Hamelin, en verdad era la reencarnación del Espíritu Santo. Rubén Martínez, buen profesor administrativo de rango político equivocado, no es más que el paganini de la situación que su propio partido creó. Es imprescindible el tiempo para ver las cosas con perspectiva. Ahora entiendo porque nunca pudo ni ver a su ex alcalde y me apiado del tortuoso camino que tuvo que soportar durante cuatro años a su lado. Fue su tumba política, su peor legado y él lo sabe. Se hacía casi imposible poder defenderlo y aun así lo intentaba para recelo del colectivo. Lo que no puedo demostrar, aunque tengo mi propia opinión, es si se habrá alegrado de la inmensa faena que Carganera le ha hecho arruinándole su pensión impidiéndole seguir como Diputado florero.

“Hará falta que pase el tiempo para darnos cuenta de la gran oportunidad que la ciudad de Benidorm perdió con el grupo de políticos que conformaban la legislatura anterior”

Hará falta que pase el tiempo para darnos cuenta de la gran oportunidad que la ciudad de Benidorm perdió con el grupo de políticos que conformaban la legislatura anterior. Va a ser difícil volver a encontrar a trabajadores de lo público de la capacidad de Josep Bigorra, o voces discrepantes de la taimada y cainita Gema Amor. Fueron cuatro años en los que se pudieron sentar las bases de un eficacia real, verdadera y duradera en el tiempo, en el que las palabras transparencia y control no fueran meras psicofonías a todos los oídos acostumbradas. Toni Hamelin Pérez lo sabía y desde el primer minuto puso la máquina de la controversia a funcionar. No podía permitirse que llegáramos a entendernos. Le salió Cum Laude.

Recuerdo que en mi primer Pleno pedí por escrito, a través de mi partido Ciudadanos por Benidorm, tres cuestiones de trascendental y nunca reconocida relevancia. Que los Plenos se celebraran los viernes a las ocho de la tarde, que se crearan cuatro nuevas comisiones informativas y que se redujeran los asesores externos o se redistribuyeran de manera proporcional. No es que ninguna salió, algo peor. Era tal el odio que aquel salón de plenos recién inaugurado rezumaba contra este que suscribe, que ni siquiera los grupos allí presentes y que el resto de la legislatura se la pasaron defendiendo tesis similares, votaron en contra sin ni siquiera prestar la más mínima atención a lo que se planteaba. Fue patético ver meses más tarde como Psoe, Liberales y Compromís pedían una mejor redistribución de los asesores.

“Es obvio que resulta mucho más cómodo celebrar esas sesiones, que empiezan tensas pero terminan por convertirse en la corrala de la Pacheca, sin público alguno que perturbe la tranquilidad”

De haber salido aquello, hoy tendríamos unos Plenos que se celebrarían cuando usted pude ir a verlos y no los lunes a las nueve de la mañana, que es cuando no interesa que vaya nadie. Es  obvio que resulta mucho más cómodo celebrar esas sesiones, que empiezan tensas pero terminan por convertirse en la corrala de la Pacheca, sin público alguno que perturbe la tranquilidad y el sosiego de una clase política aborregada que acude a levantar la mano y poner el cazo.

“Tendríamos una empresa que nos recogería la basura y nos limpiaría la ciudad con contrato en vigor, y no la que tenemos, que lo hace sin sustento legal alguno”

De haberse aprobado la solicitud de poner en marcha las comisiones de control de Escena Urbana, Obras y Limpieza Viaria, hoy tendríamos una ciudad más ordenada visualmente, unas obras que no estarían en tela de juicio o inacabadas y con seguridad, tendríamos una empresa que nos recogería la basura y nos limpiaría la ciudad con contrato en vigor, y no la que tenemos, que lo hace sin sustento legal alguno y con la plantilla viviendo con el temor de perder su puesto de trabajo desde hace casi un año. Una empresa que se ha pasado los últimos ocho inflándose a poner denuncias contra el propio ayuntamiento, la mayoría de ellas con mucha razón, como así lo han dictado los tribunales. Supongo que Toni Hamelin, más listo que el hambre y con más de 20 años en la administración ya en ese momento, sabía lo que se hacía. Tampoco le importó mentir a bocajarro con dos de sus proyectos estrella que luego nunca cumplió: zona azul y Low Festival. Él, mejor que muchos, sabe que en la política es habitual el vulgar dicho de “meter hasta prometer, que una vez metido…”

“Hemos cometido con las últimas votaciones en Benidorm el inmenso, irrecuperable e insoportable error de conformarnos”

Si se hubiera aceptado poner en marcha la Comisión de Contratación, no hubiéramos estado cuatro años más sin valoración de puestos de trabajo. Algo así como tener 800 empleados y no tener claro para que los tienes, en que trabajan, cuanto se les paga y por qué. Repito, Toni Hamelin Pérez sabía lo que hacía. Aprobó esa VPT días antes de las elecciones. ¿Listo?, más que el hambre. 800 empleados públicos le debían, una semana antes de elecciones, su estabilidad.

Y si se hubiera aprobado la Comisión de Desarrollo Institucional, buen Gobierno y Participación Vecinal, les garantizo que el salto cualitativo que hubiera dado el propio consistorio, así como el avance que se habría producido en materia de participación vecinal, y no el corralito actual, hubiera sido exponencial. Pero no, mientras la boca se les llena de transparencia, todos a una dijeron No al control de todas estas áreas que acabo de apuntar. Y repito, todo esto se pidió a través de una moción de Ciudadanos por Benidorm el primer pleno de la anterior legislatura. Concretamente fue el 29 de Junio de 2015. ¿Saben ustedes cuantas de estas cosas cuestiones se han vuelto a solicitar en el primer pleno de esta nueva legislatura?. Correcto. Ninguna.

Hemos cometido con las últimas votaciones en Benidorm el inmenso, irrecuperable e insoportable error de conformarnos, demostrándonos que no somos mejores ni más competitivos que los demás. No somos la aldea gala de Ásterix y Obélix con la que algunos siempre habíamos soñado. Alguien como Pedro Zaragoza parece que sólo pasa una vez en la vida por delante de tu puerta. Que afortunados fuimos y cuanto habrá que agradecerle siempre. Toni Pérez bastante tiene con mirarse en su espejo y anunciar el Aniversario del Festival de la Canción, incapaz de dar a Benidorm ningún pasaje a un mundo mejor que nos saque de la mediocridad y nos vuelva a situar en la vanguardia que perdimos por la estulticia de una casta política analfabeta y paleolítica. Benidorm es ahora una ciudad más, no es distinta a la media española. Nos quejamos, pero cuando llegan el momento clave para creer y confiar en un futuro mucho mejor, nos asustamos, nos insultamos, nos despreciamos, nos desprestigiamos entre nosotros mismos, y volvemos a optar por lo malo conocido. Nos quejamos siempre de que son unos cuantos los que el mundo dominan, pero es que resultamos muy facilones. Nos enfrentan como quieren y entramos al trapo cual toro bravo español.

“el avance que se habría producido en materia de participación vecinal, y no el corralito actual, hubiera sido exponencial”

Ni siquiera es una crítica, más bien un lamento. No es necesario que Benidorm vaya mal, alegrarse de eso es de necios. No es esa la cuestión. Es mucho más triste, hemos vuelto a dejar pasar la oportunidad de exigirnos más a nosotros mismos, de arriesgarnos a ser mejores. Hemos depositado nuestra confianza en gente mediocre, a la que Benidorm ya no inspira y a la que Benidorm no le pone. Toni Pérez no es mal alcalde, es simplemente más de lo mismo, si quieren acepto lo del tuerto en el país de los ciegos, para que observen que no es cuestión personal. Pero Benidorm debe aspirar a más. Lo han hecho decenas de miles de personas que dejaron sus ciudades para venir con nosotros a encontrar mejores oportunidades porque nos consideraban la tierra de los milagros. Lo han hecho cientos de empresarios que han invertido y apostado por el Benidorm que soñó Pedro Zaragoza, la meca del turismo, la ciudad de las ilusiones. Y lo hacen cada año millones de turistas que están deseando que llegue su mejor momento del año para venir a disfrutarlo a nuestro paraíso. En cambio, nosotros, los vecinos de aquí, somos conformistas, creemos que no se puede aspirar a más. Es tanta la desidia que el 50% ni siquiera se acercó a la urna a dar su opinión sobre su ciudad, sobre Benidorm.

Hemos pedido una nueva oportunidad, magnífica. Ojalá nos queden otras. No pierdo la confianza.