De la confluencia de un sueño y una realidad, nace el retrato

Alicia Lamarca, graduada en fotografía por la Universidad Politécnica de Cataluña.
Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Miguel Hernández, acudió el pasado martes día 4 de septiembre al Faro de Alejandría en calidad de ponente con el tema: “El retrato de autor en la fotografía”.

La imagen puede contener: una persona, interior

Cada retrato que se hace con sentimiento describe el aspecto físico o el carácter de alguien o algo, ese mérito es del artista, no del modelo.

Hoy en día vemos las fotografías como de lo más común, pero no siempre fue así, ni fuimos los únicos, ni los primeros. Capturar las imágenes es una inquietud que viene desde los primeros habitantes del planeta. Alicia nos remonta al escenario, de las primeras manifestaciones artísticas del ser humano, plasmadas en las cuevas rupestres soportando un tiempo sin fin. Manos y dibujos de un pasado mudo que vive creando un vínculo, entre la prehistoria y nuestra era. Representan de alguna manera, al ser que quiere perdurar, comunicarse con la eternidad por medio de la imagen. A lo largo de su exposición, fue mostrando perfiles creativos, surrealistas, clásicos… agregó alguna toma, creada por ella.

Cita 1535 y la máquina de retratar, género vinculado con la clase alta. La óptica ya existía y el proyectar imágenes, el telescopio, las lentes, pero no la superficie, el soporte capaz de plasmar la imagen que se proyectaba. Con el tiempo encuentran una emulsión química, la técnica avanzó muy rápido, fue un descubrimiento muy importante y la gente acudía a los estudios fotográficos. A veces tenían que estar 10.m sentados con la misma expresión y postura, esperando para retratarse en unas máquinas, que parecían de tortura. Los resultados no eran del todo deseables pero, todos podían acceder y poseer un retrato, no solo la clase alta. Más tarde, se inicia una necesidad de perfeccionar la visión del paisaje y el retrato, que buscaba enaltecer a los personajes de cada época.

La fotografía se convirtió en un elemento en constante evolución, siendo la digitalización de las imágenes la cúspide en la actualidad por muchas ventajas, se rompía, con el encanto de buscar la luz, las sombras y hasta la pose para enseñar con orgullo lo que hoy son viejas fotos, primero en blanco y negro y, años más tarde, en color, dando más vida a la imagen.

Lo que hace de una instantánea una gran foto, es la reacción que produce y los sentimientos que libera esa fotografía en quien la ve. Algo así como lo que hace la poesía o la música.

Para intentar crear una conciencia ética, sin que se torne ambivalente o paradójica, los fotógrafos, se han encargado de viajar a los lugares más oscuros, a las vidas más rotas, guerras o países del tercer mundo, para tratar de reflejar la crudeza, para que el que las mire, reconozca que hay otro mundo, otras clases sociales. En esas fotos, parece haber un sesgo luminoso que hace deseable la vida, aún es sus peores circunstancias.
La visión del artista, le hace observar las características de la toma, los encuadres, los colores, el blanco y negro, absolutamente todo ayuda para hacer crecer y mejorar esta parte del arte llamada fotografía.

Los retratos de actrices o famosos en otros géneros, perfilan lo más bello o lo más profundo que puedan transmitir con su imagen. Esas obras reflejan en algunas ocasiones, una visión directa de lo que realmente son estas personas delante de las cámaras, y en otras ocasiones podemos ver un reflejo, de lo que podría llegar a ser en su vida real.

En política, la imagen que un candidato proyecta puede tener importantes consecuencias para alcanzar los objetivos de la campaña. Por este motivo, antes de producir y elegir fotografías, reflexionan y elaboran una estrategia que se utiliza para fortalecer la imagen y generar interacción y participación. La mayoría de la información que comunicamos no es verbal, el lenguaje corporal desempeña un papel fundamental para explicar quiénes somos, método mucho más potente e inmediato, del que se transmite por medio de las palabras.

La Charla-Coloquio fue muy atractiva y amena, explico estos y otros temas tanto o más interesantes. Esperamos que Alicia Lamarca vuelva a deleitarnos con su arte. Gracias por tu trabajo.

                                               “Un buen retrato es una biografía pintada”