La débil encina del PP

La débil Encina del PP

Y la nula imaginación de Ciudadanos

Hemos convertido la política en una ridícula parodia de lo que siempre fue, nunca debió dejar de ser y tendrá que volver a ser. Una trepidante carrera a ninguna parte cuyo único objetivo es liderar el instante, sin importar el fondo de la cuestión. No es importante que se va a decir y en qué medida va a afectar al entorno al que se dirige el mensaje. Lo trascendente, lo que vende, es ocupar el momento, inventar algo rápido que llene ese espacio de prensa, de televisión, de red social, que espera ansioso a que te pronuncies. 
Si hace escasos días veíamos como el Partido Popular presentaba su eslogan de campaña para su ya cercana convención nacional bajo el lema “Contigo Crece España”, hace sólo unas horas he recibido en mi móvil la fotografía con la que Ciudadanos en Andalucía ilustra su cartel para  anunciar la bajada del impuesto de sucesiones y donaciones. En ambos casos no quiero imaginar que hubiera sucedido si lo que les voy a relatar fuese en caso contrario.

En ambas campañas se produce un plagio de campeonato. No sé si por desconocimiento o prepotencia. El lema del PP plagia el nombre de nuestra formación política, y el cartel de Ciudadanos tiene como única imagen la fotografía que distingue a CONTIGO como formación desde nuestro nacimiento. Quiero pensar que es más por desconocimiento que por lo segundo, pero esto me lleva a concluir que hablamos entonces de una nefasta combinación de ambos adjetivos que da como resultado el de “chulería”, la analfabeta combinación de prepotencia y desconocimiento. Es tan triste que ni los afiliados de uno y otro partido lo merecen. Es obvio que los abogados de CONTIGO han requerido de inmediato a través de Burofax al Partido Popular para que cese en la utilización de este lema, algo que no haremos con Ciudadanos pues la imagen utilizada es libre, igual que otras cientos de miles de imágenes que los chicos de Albert Rivera podrían haber utilizado.

Dicen que lo barato suele salir caro. El Partido Popular, ese frankenstein político con metástasis de corrupción hasta el tuétano, intenta mostrar su cara más amable a la sociedad dando a entender que ya no gastan ni en hacer logotipos. Y así sucede, que plantan una encina en arenas movedizas plagiando sin más el nombre de una nueva formación política que crece a la velocidad del ave fénix y pareciera que hay que frenarla como sea, aunque sea con las malas artes de la confusión, aprovechando, eso sí, el impresionante espejo mediático en el que se reflejan todas y cada una de sus acciones por el hecho de ser dueño y señor de la firma diaria en el Boletín oficial del estado. ¿Son culpables?, sí por supuesto, pero no sólo ellos. Colaboran también aquellos que silencian esta denuncia y amplifican la injusticia.

La jugada al revés del PP. Intentando dar sensación de futuro, protección, vida y fuerza, confirman que son el pasado, se matan a diario con fuego amigo constatando que no son capaces de protegerse ni a sí mismos, están cada día más muertos en cualquier encuesta que se publique y han perdido la fuerza que antaño tuvieron como grupo político, simple y llanamente por separarse de su verdadera ideología y coquetear con todos aquellos con los que ha podido o se han dejado.

A Ciudadanos no puedo más que felicitarles. Es admirable que siendo el  jarrón chino de la política nacional, muy bonito por fuera y nada por dentro, siga todavía acaparando tanto protagonismo mediático sin haber hecho absolutamente nada por este país. Sólo queda esperar a que los españoles habrán los ojos y se den cuenta de que este partido no fue más que un proyecto de laboratorio que alguien creó para hacer daño electoral al PP, pero que su fruta ya está madura. Ahora son enemigos acérrimos en un espectáculo circense sin precedentes. De donde no hay, no se puede sacar. Más de 300 cargos públicos han abandonado el proyecto naranja a nivel nacional aunque nadie quiera decirlo y publicarlo. Un buen mensaje revestido de una cara amable les ha dado un gran impulso, pero España necesita algo mucho más consistente que la efímera espuma de una cerveza.

Leopoldo Bernabeu, Secretario de Comunicación en CONTIGO Somos Democracia