Presupuestos Generales del Estado: el engaño que todos aceptamos con gusto

Presupuestos Generales del Estado, el engaño que todos aceptamos con gusto

47 millones de españoles a expensas de 5 votos nacionalistas

Leopoldo D. Bernabeu.- Con resignación les digo que acepto el rol que la vida ha decidido otorgarme. Cada uno llegamos hasta donde llegamos y yo me siento incapaz, al menos hasta el día de hoy, de encontrar la fórmula a través de la cual hacerles comprender la tomadura de pelo a la que nos tiene sometidos esta clase política que nos gobierna.

La veo con tanta claridad como ignorancia demuestro en el traslado de mi propio convencimiento. Confío en que muchos de ustedes, es mi última esperanza, también sean conscientes de ello a pesar de lo mal que me explico. Al tiempo, me doy cuenta de la pérdida de tiempo que supone esta sana e inocua intención de transmitir un mensaje con el mismo éxito que aquel que predica en el desierto. Les pido disculpas, es mi forma de sacarme el veneno que me produce esta dictadura silenciosa en la que estamos inmersos.

Cuando veo el espectáculo en el que se ha convertido lo que debería ser el capítulo más importante del año en política nacional, la presentación de los presupuestos generales del Estado, esa herramienta fundamental para el avance de la nación, me da auténtica vergüenza el momento que nos toca vivir. Me doy cuenta entonces de la importancia que tiene una sociedad bien formada e informada, algo de lo que llevamos decenas de años oyendo hablar, pero igual que nos entra, nos sale. España es un país de mucha ignorancia, de cabreo fácil, de incorformismo gratuito y de postureo sin fin. ¿Dónde están los herederos de aquella clase política que tuvimos durante la transición?, ¿de verdad no queda nadie en nuestro país capaz de pensar en un proyecto de nación y no en las elecciones de pasado mañana?.

El Partido Popular se vanagloria de ser el gran valedor de unos presupuestos que si hoy salen a la luz de esta manera, no es más que por el éxito de esas masivas manifestaciones de miles de jubilados que se han echado a las calles a reivindicar un aumentos en sus pensiones, las justas reivindicaciones de unos cuerpos de la seguridad del estado que estaban injustamente pagados por no depender de las derrochadoras autonomías, y de la proximidad de unas triples elecciones dentro de catorce meses, que han hecho que el Gobierno de Rajoy tire la casa por la ventana, a costa de intentar atraer a su granero estos muchos millones de votos. Así de triste.

Y en este carro de insensateces, tenemos a los aprovechados embaucadores travestidos de naranja, que si bien en campaña dijeron que jamás investirían a Rajoy, hoy hasta le hacen la ola para sonrojo de cientos de sus cargos públicos y varios miles de sus afiliados. ¿Quiere con esto decir que me parece mal los logros que se han conseguido gracias a estas negociaciones de Ciudadanos?, en absoluto, al contrario, les aplaudo porque es gracias a ellos por lo que jubilados, policía nacional y guardias civiles, van a ver aumentadas sus retribuciones. Lo que critico es su cambio de mensaje al son del ritmo que toque la música en cada momento. Me da verdadero pavor.

Y si hay alguien que ha perdido los papeles por completo, es el Partido Socialista Obrero Español, al cual deletreo con todas sus siglas porque con el entusiasmo con el que va en busca de su propia desintegración, no sé si tendré muchas más oportunidades de escribirlo. Es alucinante la miopía política de este Pedro Sánchez. Un personaje al que defendí en la consecución de su particular vendetta interna, aunque desde entonces demuestra con creces que ese era su único objetivo. Ninguno más tiene desde que ha vuelto a liderar el partido. Metida de pata una tras otra. ¿Quién asesora a este señor, que le permite quedarse en fuera de juega diciendo verdaderas chorradas ante unos presupuestos en los que tendría que haber introducido muchos de los puntos de su programa electoral?. No hacerlo, permite, y aquí lamentablemente se repite la historia, que vuelva a entrar en escena el histórico chantaje de los nacionalistas de siempre. No tendrá pedro Sánchez muchas más oportunidades de lucirse como esta.

Con un PP ante todas las urgencias del mundo para que su sangría de votos no se siga incrementando y un Ciudadanos que ha negociado bien pero cuyo protagonismo ha terminado, y sin esperar nada de un Podemos que se ha convertido en el hazmerreír de la política nacional, teníamos la esperanza de que el histórico PSOE viera su oportunidad de llevarse el gato al agua y no consentir que todos los españoles estemos a expensas de la coacción de los nacionalistas vascos. Ellos ya sacaron rédito con su “cuponazo” vasco adelantado hace meses y por eso se permiten ahora amenazar a todo el estado advirtiendo que mientras no se retire el 155 en Cataluña, no apoyan los presupuestos con sus 5 miserables votos.

47 millones de españoles pendientes de doscientos mil del PNV. Así de triste y patética es la política española. No hace falta que nadie venga a matarnos, que ya nos matamos nosotros solos. A esto me refiero cuando hago hincapié en que en España necesitamos una nueva generación de políticos. Y no miren hacia otro lado, aquí todos tenemos culpa, sobre todo aquellos que ya han decidido que con ellos no va la película. No nos quejemos entonces de estar en manos de ignorantes y vividores, es gracias también a usted.