Manuel Catalán Chana ofrece una conferencia en El Faro de Alejandría sobre “Gloria Fuertes: la gata de Lavapiés en el centenario de su nacimiento”

La imagen puede contener: una persona, sentada e interior

El pasado martes día 12 de septiembre, volvió a visitar el “Faro de Alejandría Benidorm” Manuel Catalán, para deleitarnos con una conferencia sobre la gran poeta madrileña Gloria Fuertes, “La gata de Lavapiés” en el centenario de su nacimiento

Isabel López Villanueva.- Manuel Catalán Chana comenzó explicando el origen del porqué a los madrileños se les denomina “gatos”, y la historia del castizo barrio de Lavapiés. Recorrió la vida de Gloria desde su infancia de niña muy pobre y su paso por las escuelas, donde siempre la expulsaban. Contó sobre su mala suerte al perder a su hermano Angelín, a su perro Peculín y con la muerte de sus dos novios durante la guerra incivil, que la dejó, “un poco de metralla en el muslo, pero nunca se mancharon sus manos”.

Siguió relatando sobre los estudios de bibliotecaria, de sus amores con una americana llamada Phillis, el gran amor de su vida, de su estancia en américa dando clases de literatura y español, creó la casa de España, siendo considerada como The Best por sus alumnos.

Escribió en el diario arriba, formó parte del grupo postista, creó la tertulia “Versos con faldas”, estrenó para teatro “Prometeo” y escribía canciones para niños. “Bebía amor y siempre tenía sed”.

Sufrió una gran depresión por la muerte de Philip, que la llevó a vivir dependiente del alcohol y del bisonte.

En los años 70, le llegan múltiples reconocimientos y entra en RTVE, participando en varios programas, mantiene una intensa vida cultural y social. Fue una mujer excepcional, pacifista, libertina, ecologista, bisexual, brillante y con una enorme personalidad. De su vida íntima nos dejó muchos escritos de gran profundidad, no solo para niños, sino también para padres y abuelos. Manuel, recita durante su conferencia varios versos. Gloria vivió y amó de cuerpo y alma, a su manera. 

Poetas, no perdamos el tiempo, que al corazón le llega poca sangre. 

Anuncios