
Esta semana nos toca hablar de una foto muy especial, seguro que será muy especial para la FAMILIA TORRUBIA, la Agencia Torrubia. La misma familia, una de las más adineradas del nostre poble, propietario entre otros bienes, del HOTEL DON PANCHO y del Camping Villamar
Se pueden hablar muchas historias de esta familia, pero me gustaría centrarme especialmente en la figura de Don Manuel Torrubia, q.e.p.d., y que como dicen en el pueblo, con un borrico y cántaros de agua, el dineral que consiguió reunir, para formar ese imperio económico que tiene en la ciudad, y que uno suscribe y puede garantizar.
Quiero hacer hincapié en la fotografía en sí, y en el lugar dónde está, en la Palmera, el inicio de la creu, cruce de caminos del Casco Antiguo de Benidorm, que marca el inicio a la Esgléssia de Sant Jaume y esa l que comienza esa ruta cervantina, la calle del Conyo como hablar ciertos vascos, euskeras o vascongodos, como así se clasifican y muchos estudian.
El ayer y hoy de una Agencia, que previno el inicio de lo que es el Benidorm actual, la capital europea del soy y playa, los que pasean comiendo pipas y se van a un piso a disfrutar de nuestro clima, el mediterráneo y ese sol, que humedece conciencias y mata talentos. Talentos que andan y siguen caminando, joyas de la naturaleza guardada en sus propias cuevas, silencios que respiran y brazos que nadan.
Hoy estoy más poético que en otras ocasiones, pero nos hace recordar, nos hace vivir, viajar y soñar, hacer turismo en nuestra capital, y recordar al Gobierno de la Nación, que el día que declaren a Benidorm, al nostre poble, la ciutat capital… una de las principales del turismo español, lo declaren o al final se despierten y se den cuentan, que de todas las declaraciones reales y municipales que tiene cada pueblo de España, el único que falta por citar y declarar de una maldita vez, o de esa ansiada vez que falta por dictar, lo declaren MUNICIPIO TURÍSTICO ¡¡¡YA!!! No por obligación, sinó por lápices rotos que se pueden manifestar. Una de las que más contribuyen al PIB de nuestro país, y tiene que seguir siendo el Benidorm de esta foto, antigua y recordando donde estamos, al nostre poble, no vengan si no se quieren bañar. Yo les invito a no viajar aquí, márchense los que no estén a gusto. Benidorm para nosotros, y el que venga a espiar que se meta un petardo en el culo. Es la mejor forma de llegar a su propio espacio.