
Rodrigo Quesada.- Parecerá surrealista que leyendo el titular, uno pueda pensar que en una democracia existan imposiciones. Son términos totalmente opuestos, pero que, ya bien sea por carencias del sistema o por ser algo que llevemos en nuestro ADN, las imposiciones llegan más tarde o temprano. Casos en la historia hay cientos, por ejemplo, de dictadores, y este país conoce muy bien el asunto. Seguir leyendo Las imposiciones de la democracia



Debe estar conectado para enviar un comentario.