Manolo Mora.- Como si de un fenómeno se tratara, pero con más efectividad y además hace un bien para la sociedad, los grupos de quejas y demandas vecinales han proliferado en las redes sociales desde un pequeño tiempo atrás hasta ahora. En Benidorm hay unos cuántos, los más numerosos y efectivos son: Demandas Vecinales, Quejas y Demandas Vecinales de Benidorm, Quejas y Demandas 2.0, etc.
Lo bueno que tienen estos grupos es la efectividad que causan. Solamente basta poner una foto-denuncia de algo mal que hay en la ciudad, para que se resuelva a corto plazo, o para que sea trending topic ese día (lo más visto en redes sociales o lo más comentado).
A veces se peca de ingenuidad y hay un rebufo o tufillo político. Mucho politiqueo y mucho trepa que está de controlador o administrador de estos grupos para ascender políticamente e ir en alguna lista de algún partido político grande. Lo que no hace el Consejo Vecinal, lo consiguen estos grupos de demandas y denuncias vecinales.
Un ejemplo para que sirva de explicación: el otro día fuí a cubrir como todos los partidos que juega el BM Benidorm de Liga Asobal en el Palau d´Esports l´Illa el partido de balonmano, y a la entrada del Palau había un banco roto. Mi compañero me lo comentó y me dijo que podía hacer, sabiendo de antemano, que si lo comunicaba a algún policía local o a algún empleado del Palau no le iban a hacer caso, le dije: «ponlo en un grupo de denuncias vecinales del facebook y ya verás el efecto que hace». Y así fue, fue ponerlo, durante el partido habían cientos de comentarios. Le dije, ya verás como el lunes está resuelto. No será la primera vez que pasa una cosa parecida, y puedas comunicarlo a la Brigada de Atención al Ciudadana, Servicios Técnicos del Ayuntamiento, Policía Local, incluso al concejal del area correspondiente -no te hacen ni puto caso. Lo ponen en esos grupos y días después, problema solucionado.

Las redes sociales hacen un efecto increíble. Ya lo dijo en su día, no se quién: «Quién controle las redes sociales, controlará el mundo». Y vamos camino de ello.