
Leopoldo David Bernabéu.- Hace unos días, el pasado 24 de Febrero y coincidiendo la fecha con los primeros nueve meses desde que se celebraron las Elecciones Municipales, escribí un artículo y grabé un vídeo titulado “El Parto y el Non Grato”. Lo tienen todavía en mi perfil personal de Facebook. Ha tenido un amplio éxito y aprovecho para agradecer la publicación del mismo a los medios que así lo hicieron y a cuantos decidieron leerlo. En él volví a realizar un intenso repaso por la situación que me está tocando vivir desde el mismo día que me colgaron la medalla de Concejal, una situación para cuya definición el diccionario de la real Academia se queda corto de adjetivos: complot, venganza, persecución, hostigamiento, acoso y derribo…pónganle ustedes el apellido que más oportuno consideren. También especulé con lo que habría de soportar a partir de ese “parto”, dejando entrever que quizás, con el nacimiento de la criatura, las cosas podrían empezar a ser mejores. Si recuerdan el artículo, y como padre que soy de dos grandes chavales, también dije que lo lógico es que sólo fuera un espejismo, pues es precisamente a partir de ese momento, cuando la madre alumbra a su criatura, cuando de verdad el mundo de esos padres cambia para siempre……y aunque sólo se tratara de crear una comparativa, el tiempo se ha empecinado en darme la razón a la velocidad de la luz.
Desde ayer martes día 1 de Marzo soy concejal No Adscrito del Ayuntamiento de Benidorm. Navegando en ese mar de posibilidades que uno calcula como susceptibles de producirse, esta nunca se me habría ocurrido. Bien es cierto que, tampoco nunca se me habría ocurrido que me denunciaran por acoso, por amenazas, que me nombraran Persona Non Grata, que me grabaran conversaciones hasta cuando voy a tomar un café o que me dejaran en el más absoluto ostracismo mediático. Y todo ello teniendo como actores destacados a compañeros de partido, de empresa, de profesión… No soy un extraterrestre ni un insensible. Reconozco abiertamente que estoy profundamente herido. No pretendo ser perfecto, ni siquiera parecerlo, pero ahí está mi trayectoria, tanto empresarial, durante 26 años, como política, que hoy cumple dos años y medio. Siempre he escuchado que el tiempo es el único juez insobornable y a él me agarro con toda la fuerza que me proporciona la tranquilidad de mi conciencia.
No puedo negar, lo reconozco, que hubo mucha gente que me advirtió desde mucho antes de poner este proyecto en marcha con la manida frase de “no te metas en política, es el peor de los mundos conocidos”. Desde que empezó la legislatura es mucha más gente todavía la que me dice “¿es que no sabías que te iba a pasar todo esto? A los primeros siempre les respondí igual, “algunos tendremos que dar pasos, ser valientes, e intentar que la forma de hacer las cosas en política no siempre sean igual y conformarnos siempre con la queja fácil”; a los segundos les respondo “que no, no podía imaginar tal nivel de ensañamiento y persecución”.
El último capítulo de esta poderosa carrera de obstáculos que me ha impuesto la situación ya lo conocen ustedes. Mi propio partido, el que fundé, vi crecer, por el que me desviví y triunfó, para sorpresa mayúscula de todos, pretende expulsarme. Los mismos compañeros que hasta la semana pasada me consideraban el líder indiscutible de la formación, me quieren echar. Los mismos amigos que han sido testigos de la más vil persecución, trufada de las más perversas invenciones que nadie haya sufrido en Democracia en Benidorm, de repente deciden que mi carrera en política tiene que terminar.
He tenido tiempo para reflexionar y extraer algunas conclusiones, y mi lealtad con los más de 3.000 votantes que decidieron apoyar el proyecto de Ciudadanos por Benidorm, me obliga a trasladárselas. Llegué al Ayuntamiento de Benidorm con un programa electoral y con unas intenciones y no las voy a traicionar. Seguiré luchando, ahora desde mi escaño de No Adscrito por intentar que se cumpla; no encontrarán mis dos compañeros, Paquita Ripoll y Arturo Cabrillo, una sola palabra negativa de mí. Ellos sabrán porque motivo han llevado a cabo esta acción; la política nunca me ha dado de comer y no pretendo que ahora lo haga, por eso lo primero que he hecho es renunciar a mi exclusiva en el Ayuntamiento para volver a encontrar un trabajo en la empresa privada a la mayor brevedad; y no pienso renunciar a mi acta de Concejal porque nada tengo de lo que arrepentirme. Espero que conforme pase el tiempo todos puedan decir lo mismo.
Termino esta reflexión dando las gracias a todos los afiliados, simpatizantes y personas que confiaron en mí y en el proyecto que encabecé con mucho orgullo. Les digo a todos que estén muy tranquilos porque nada tienen que temer con respecto a Leopoldo Bernabeu, que sigo a vuestra disposición desde el Ayuntamiento y que el tiempo irá poniendo todas las cosas en su lugar. Al partido Ciudadanos por Benidorm y a aquellos que han decidido acabar conmigo, que no se preocupen, no me gusta estar donde no se me quiere y mucho menos acompañado de personas que darían todo por ti y al día siguiente te quieren crucificar. Es cierto, que a mí me han pretendido expulsar muy poquitas personas, ellos sabrán porque y sin escuchar a los otros 500 afiliados, pero yo doy un paso al lado encantado, pues nunca más volveré a estar en Ciudadanos por Benidorm mientras continúen ahí alguna de estas personas. Mientras tanto deseo a todos mucha suerte de ahora en adelante.
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