Jordi Alemany: «Una de las trampas más frecuentes a la hora de valorar a la gente es premiar al que se pasa el día apagando fuegos»

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Una de las trampas más frecuentes a la hora de valorar a la gente es premiar al que se pasa el día apagando fuegos.

Contesta correos a las once de la noche, escribe al grupo del equipo el domingo por la tarde y salta de una reunión a otra sin haber leído lo que se va a tratar. Cada incendio que apaga se cuenta en la reunión de dirección, y allí arriba se le ve como alguien comprometido que se deja la piel por la empresa. Va por los pasillos con la lengua fuera, y en muchas casas eso cuenta como mérito.

Mientras tanto, la persona que organiza su área para que los fuegos no aparezcan pasa desapercibida, porque no tiene nada que contar. Planifica, pone prioridades y se va a su hora. Cuando nadie lo corrige, la empresa le manda un mensaje a todo el mundo: aquí se asciende apagando incendios. Y el que planificaba empieza a dejar que alguno se encienda, o se va a un sitio donde se note lo que hace.

¿A quién se reconoce más en tu empresa, a quien apaga fuegos o a quien evita que se enciendan?

Si en tu empresa se aplaude al bombero y nadie ve al que planifica, en www.humanizersacademy.com tienes cómo lo trabajamos con los mandos intermedios.

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