
El Palacio de la Zarzuela ha sido escenario del encuentro entre el Rey Felipe VI y los representantes municipales reunidos en Madrid con motivo de la II edición del Encuentro de Ciudades Iberoamericanas. Una recepción que cobra especial relevancia por la voluntad de estas ciudades de hacer oír su voz en las grandes decisiones que marcarán el futuro de Iberoamérica.
Entre los asistentes se encontraban el Alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida; el jefe de Gobierno de Buenos Aires, Jorge Macri; y representantes de ciudades como Bogotá, Lima, Quito y Montevideo, junto al Secretario General Iberoamericano, Andrés Allamand, y la Secretaria de Estado para Iberoamérica y el Caribe, Susana Sumelzo.
La reunión se enmarca en una jornada de trabajo en la que cerca de una treintena de ciudades han abordado algunos de los grandes desafíos de nuestro tiempo: la planificación urbana, la aplicación de la inteligencia artificial a la gestión municipal, el desarrollo económico y el empleo, la protección del patrimonio cultural y la seguridad y cohesión social.
Uno de los principales resultados ha sido la Declaración Iberoamericana de Alcaldes y Alcaldesas, suscrita por 28 ciudades y articulada en torno a 18 propuestas. El documento busca reforzar la participación de los gobiernos locales en la agenda iberoamericana y será trasladado a la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que se celebrará en Madrid los días 4 y 5 de noviembre.
La presencia del Rey en esta iniciativa institucional pone de relieve la importancia que España concede a una relación con Iberoamérica que va mucho más allá de los vínculos históricos. La lengua, la cultura y una trayectoria compartida siguen siendo una base privilegiada para impulsar nuevas formas de cooperación, también desde el ámbito más cercano a los ciudadanos: sus propias ciudades.
Con Madrid como punto de encuentro, la Corona vuelve a acompañar una iniciativa que aspira a fortalecer los lazos entre ambos lados del Atlántico y a dar mayor protagonismo a las ciudades en la construcción del futuro común iberoamericano.