Como sabes, hace unas semanas un tribunal estadounidense condenó a Greenpeace Internacional y a las oficinas de Greenpeace en Estados Unidos a pagar la desorbitada cifra de 345 millones de dólares por sumarse a una protesta pacífica contra la empresa petrolera de oleoductos Energy Transfer.
Una condena disparatada, en una sentencia sin fundamento jurídico y que podría suponer el cierre de nuestra oficina allí.
Por eso hemos decidido, como siempre, plantar cara. Ya hemos pedido que se repita el juicio en Estados Unidos y, si es necesario, apelaremos.
Hoy, 16 de abril de 2026, Greenpeace Internacional se está enfrentando en los tribunales holandeses a Energy Transfer ―cuyo presidente, por cierto, es Kelcy Warren, uno de los multimillonarios que financiaron la campaña de Donald Trump.
Buscamos justicia en suelo europeo y por eso hemos llevado este caso a los tribunales en Ámsterdam, en lo que será la primera gran prueba de la nueva Directiva anti-SLAPP de la Unión Europea, una nueva legislación diseñada para protegernos de las demandas intimidatorias. Nuestro caso puede marcar el futuro de la libertad de expresión y la protesta pacífica en todo el continente.
MANUEL: este no es un juicio cualquiera. Es mucho más. Es una oportunidad única para garantizar que las voces críticas que se manifiestan contra la destrucción y la codicia no son silenciadas. Una oportunidad de hacer historia. Y te necesitamos a nuestro lado más que nunca. Es uno de los retos más importantes a los que se ha enfrentado nuestra organización en sus más de 50 años de historia.
Por favor, únete a Greenpeace en esta batalla clave en la lucha contra el acoso y la intimidación de las grandes corporaciones. Tenemos que ganar el juicio y necesitamos que todas las personas que se preocupan por el medio ambiente y la paz se unan a nosotros.