
Agustín Almodóbar.- Pocos lugares tienen la suerte de tener una Isla envuelta en leyendas desde donde divisar toda la bahía y nuestro imponente skyline, donde poderse bañar y bucear en aguas tranquilas, limpias y transparentes, pasear y donde ademas, se puede disfrutar de un refresco o snack con un trato exquisito y la experiencia de tantísimos años al frente, cuidando y protegiendo uno de nuestros más importantes y aclamados atractivos turísticos.
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