Las estadísticas a veces dicen o dan datos que luego no concuerdan con el resultado de las elecciones vascas. Y estas elecciones vascas que se han caracterizado por ser las más limpias de toda su historia, ve como el Partido Nacionalista Vasco pierde su hegemonía empatando técnicamente con la fuerza proetarra de BILDU, donde ya lo predije en uno de mis artículos: socialistas y batasuneros están obligados a entenderse y ahora se verá si Pedro Sánchez es fiel a su programa y no pacta con independentistas que es lo que ha estado promulgando el Partido Socialista de Euskadi durante su campaña.
Manolo Mora.- El Partido Popular se queda como cuarta fuerza pol´litica más votada y por sorpresa, aunque se ve la decaída de la Ultra Derecha, que tenía esperanzas en recuperarse tras el varapalo sufrido en las elecciones gallegas, entra donde SUMAR al final le ha ganado la partida a un PODEMOS que constata su desintegración a largo tiempo, donde posiblemente en futuras elecciones su electorado vaya migrando hacia fuerzas más progresistas.
El discurso comunista no ha calado esta vez, después del origen comunista vasco que ha tenido su fidelidad en SUMAR que es quien representa actualmente a las fuerzas comunistas de nuestro país.
El Partido Socialista no ha calado dentro del electorado, ellos que tenían puestas sus ilusiones por ser la llave de gobierno, que pueden ser, pero tendrán que pactar o con nacionalistas vascos o con proetarras. Según que salga de este pacto, los cambios políticos van a dar un giro de 360 grados.
¿Nacionalistas vascos aceptarán después de muchos años salir del Gobierno vasco a costa de socialistas y batasuneros? ¿Pactarán finalmente nacionalistas vascos con el partido del Gobierno de la Nación para mantener la estabilidlad del gobierno vasco actual.
Son preguntas que se quedan en el aire, donde hay muchos cambios estructurales en la sociedad. El estructuralismo hace entrada en nuestra sociedad donde se van empezando a estructurar los sistemas políticos y vamos llegando a viejas recetas del pasado, donde había menos partidos y era el bipartidismo el que terminaba imperando en los gobiernos distintos de nuestro país.
Al bipartidismo no vamos a llegar en mucho tiempo, por no decir nunca. Pero estas elecciones han servido de barómetro para ver que hay cambios importantes políticamente. Bildu se puede convertir en el partido más votado en las elecciones vascos, demostrando que los vascos quieren un cambio con un giro hacia el radicalismo de izquierdas y diciéndole al conjunto de la nación que son la principal llave de gobierno, siendo una fuerza minoritaria dentro del Gobierno de la Nación.
Populares no han quedado bien retratados en estas elecciones, pero se veía venir. Era muy difícil que la Derecha entrara con fuerza, se ha recupeerado, ha entrado finalmente VOX con la UltraDerecha, con una representación mínima y SUMAR ha salvado los muebles.
En palabras del futuro lehendakari peneuvista: «Eran unas elecciones muy complicadas», donde el PNV ha perdido cuatro escaños, pero que finalmente terminarán gobernando con la ayuda de los socialistas. Es una conjetura mía, hay que ver aquí a corto plazo como termina finalmente compuesto el Góbierno de Euskadi.