Buenas tardes queridos amigos y lectores de CALVARI El periodic del cor de Benidorm. Hoy tengo el gusto de presentar una de mis tostadas favoritas, que me recuerda a mi época de antaño cuando era estudiante universitario de la Universidad de Alicante -para mí y muchos la mejor universidad del mundo. Según el ranking de mejores universidades no será la mejor, pero para los que estudiamos y nos formamos allí ésta es nuestra universidad.
Y esta tostada era una tostada que tomaba mucho en una de las cafeterías -una entre muchas que frecuenté dentro del Campus de San Vicente del Raspeig. No puedo dejar de olvidar la Cafetería del Club Social I que luego se convirtió también en buffette-self service, la del Aulario II, el Aeroclub donde íbamos a tomarnos los bocadillos de salchichas de granja.
La de la Politécnicas y los tantos cafés que tomé en los distintos cafeteros máquinas vending por los distintos espacios educativos dentro del campus.
La tostada «piji» como la llamábamos algunos amigos y yo, era la tostada de tomate, con aceite de oliva (si es Virgen Extra mejor, y si es de la cooperativa donde tengo la suerte de ser uno de sus oleicultores: mejor que mejor. Pero todos los aceites de oliva Virgen Extra de calidad superior son buenos en líneas generales. Todos tienen una calidad excelente). Si además de tostarla bien, le ponemos o restregamos el tomate triturado natural y le añadimos un sobrecito de mayonesa Heinz, puede escoger entre distintas mayonesas del mercado: la Musa de Córdoba, la de Hacendado del Mercadona, una de Alteza del Mas y Mas o cualquier marca blanca de cualquier supermercado de nuestro país. Los citaría todos, pero todas son buenas, da ese toque. También la podemos polvorear con un poquito de pimienta, pero ya le quitariamos la mayonesa y sal -unos toques de sal. Si la acompañamos con un café con leche o un tewi (te con Whisky, como tomábamos en San Javier), el desayuno es más que completo.
Hay otras tostadas que también hice famosas como la que me tomaba con Don Ramón Martín Mateo -que fue Rector de la Universidad de Alicante y una eminencia dentro del Derecho Medioambiental, que además tuve la suerte de asistir a una de sus conferencias que realizó en el Aula CAM -lo que es la Fundación Mediterráneo del Banc Sabadell. Una tostada con mantequilla y mermelada de melocotón.
Son tiempos inaborrables. Antes de pedirla en una cafetería pruebe a realizarla, a elaborarla, a cocinarla dentro de su particular laboratorio culinario como es la despensa o la cocina de su hogar. Siéntase cocinero por un día, experimentos los sabores que nos da la buena gastronomía. Desayune con alegría y tome buenos alimentos.
Como decía la canción de Rosendo: «Salud y Buenos Alimentos».










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