
El Paraíso de la Hecatombe donde la Alegría de Vivir hace que las bellísimas personas se junten y creen el futuro de nuevas generaciones dentro de un nuevo amanecer
Manolo Mora.- En un lugar lejano del más allá llegaron ellos, seres fantásticos y creativos de un lugar imaginario, impresionante y creativo.
Llegó lo mejor de un planeta imaginario para salvar de un desierto donde tras una guerra prevenida por tempestadas recogidas por malos vientos, donde lo que mal empieza mal acaba, bellos animales se trasladaron para imponerse en el País del Nunca Jamás, donde siempre así, iba a establecer la centralización de una situación para equilibrar fuerzas promovidas por extremismos fanáticos y radicalismos llegados a un lugar que les venía de batallar de una guerra civil de personajes, donde Niños de un Cielo, el Séptimo, donde venían de ascender de un infierno de guerreros de tribus ciberurbanas que controlaban los pensamientos de todo tipo de personas, en una tipología clasificada profesionalmente, en los que estaban encuadrados funcionalmente como si en un Mundo Feliz habitaran para exponer las más bellas de sus especias.
Secretos del corazón que tapaban la verdad de algo que al final se iba a establecer, rejuntando y reponiendo la fórmula de una vida panorámica evolucionada dentro de una globalización que conjugaba el vuelo constante y continuo que giraba alrededor de un globo que pinchaban pistoleros y vaqueros, y que a lo largo del tiempo iban pasando de siglos a siglos e iban recogiendo lo mejor de cada centenario.
Centurios y Walkirias, julijustris y wartrapas, florinetes y cacús; eran tantas lenguas las que allí se hablaban, que entenderlas a todos juntas solamente lo podían hacer ell@s: los más inteligentes de ese Falansterio de la Inteligencia que los había educado para ser los mejores: los superhombres y mujeres más fuertes de ese planeta que los dejó descender hacia ese desierto que venía de ver como caballos de batalla junto a sus jinetes de lucha vencían sobre perdedores paupérrimos que querían ser como los ganadores, donde en ese cementerio prohibido de caníbales informatizados que se dedicaban a romper todo tipo de confidencias… secretos confidenciales de un Estado de bienestar que iba a menos y que iba retrasando los tiempos de esa amplitud tan lejana que llegaba antes al Big Bang de la creación de un universo que tenía que ver como un globo terráqueo, donde sus hombres y mujeres de todo tipo de especies mezcladas desde hace tiempo, desde el principio de los tiempos, hacía que no se podía dividir una sociedad en seres iguales o contrarios, ya que eran equivocados sociales de un sistema que crearon por ideas de gnósicos movimientos hipnotizados de locos fanáticos paranoicos que giraban alrededor de un punto teledirigido por un control remoto que había explotado coloquialmente, hartos de ser habitados por algo tan pequeño que representaba a tantas y tantos dentro.
Todo lenguaje debe ser comprendido dentro de un status y un rol, donde da miedo pensar que la oligarquía de unos cuántos pueda dirigir un mundo en torno a una idea, donde hay tantas dentro, donde la información es poder y el poder contra el poder, cuando lucha solamente puede hacer llegar guerras que no van a ningún lado.
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