Entrevista a Arnulfo González

Arnulfo, residente en Benidorm desde muchos años, es psicólogo. Hoy nos va a hablar de su incesante actividad en nuestra ciudad y por todo el mundo

Periodista: Mi primera pregunta es: Arnulfo, ¿de dónde procedes y cuánto tiempo llevas en Benidorm?

Arnulfo: Nací en 1952 en una aldea llamada Peña Rubia, dependiente de Elche de la Sierra (Albacete). Mis abuelos me criaron hasta los cinco años; de los cinco a los diez no tuve una infancia feliz, y trabajé en el campo desde los siete años. Cuando cumplí diez años me mandaron al Seminario; recuerdo que por entonces obtuve una beca a nivel nacional para estudiar en un instituto laboral (salí hasta en el NODO). Y a los 13 años me mandaron a Benidorm a buscarme la vida; tuve la suerte de tropezar con Doña Rosa, del Hotel Les Dunes, quien me colocó de botones; a partir de ahí empezó mi fortuna y una vida incesante de trabajo, de investigación, de viajes… Yo poseía una formación aceptable de latín y griego (por el seminario) y también de francés. En cuanto al inglés, un hermano de mi padre, médico en América, me regaló un diccionario en inglés-español. Por todo ello, asombraba que, a mi corta edad, supiera defenderme en varias lenguas. Recuerdo que Doña Rosa me pagó una academia durante varios meses para perfeccionar mi inglés.

Periodista: Actualmente, eres psicólogo clínico, pero ¿qué otros trabajos has desempeñado durante tu vida?

Arnulfo: Te cuento. A los 15 años salté a Mallorca y a Ibiza para trabajar en hoteles, y finalmente a Barcelona, donde trabajé en un laboratorio fotográfico, especializado en las películas del Oeste rodadas en Almería; recuerdo que me decían el charnego, y es que me tenían envidia por mi celo profesional. Allí estudié Arte Dramático (me apreciaba mucho la Sardá). Después me fui a la mili (nada menos que al El Ayún, cuando lo de la marcha verde; allí dirigía obras de teatro). Al volver, me casé, estudié Psicología por la Universidad a Distancia y asignaturas sueltas de Medicina (Inmunología, Farmacia, Criminología), así como artes marciales. En Benidorm trabajé en el Hotel Brisa, en el Riu d’Or y fui guía de la agencia de Viajes Barceló. Y por supuesto, he atendido mi consulta en diferentes lugares de la ciudad, amén de dedicarme a actividades de tipo social y médico.

Periodista: Tengo entendido que también escribes, que has sido actor, y que participas en algunas asociaciones culturales y sociales. ¿Me puedes hablar de todo ello?

Arnulfo: He colaborado en multitud de libros sobre el SIDA, formación y prevención, terapia de conducta, etc. He pronunciado infinidad de conferencias y, sin ser médico, he impartido una asignatura en cuarto de Medicina. He hecho de todo; te puedo enseñar los carnets que me avalan: de Judo, de la Asociación de Periodistas, del Teatro Club de Paco Llorca, de Taxidermista, de Socorrista de la Cruz Roja… Incluso durante unos años cursé estudios de baile español y de flamenco. En Benidorm, he sido columnista en el Canfali, defendía un programa en la tele titulado “Cita con el psicólogo”. Pero lo que más me ha preocupado siempre es la prevención y el tratamiento del SIDA y otros problemas como las drogas, o el cáncer. Soy presidente honorífico de la Asociación del SIDA en Benidorm y a nivel nacional, desde hace 30 años (recibimos una subvención por parte del Ayuntamiento; he de añadir que también yo le proporcionaba productos básicos que me enviaban de los laboratorios farmacéuticos). También he sido funcionario, primero de Correos, y luego del Ayuntamiento de Benidorm en los Servicios Sociales (la UCA)

Periodista: Estoy viendo, Arnulfo, que tu vida no cabe en una entrevista; deberías escribir un libro. Y dime, por tu incesante labor, ¿has obtenido algún reconocimiento por parte de organismos oficiales o privados, tales como medallas, diplomas, etc.?

Arnulfo: ¿Escribir un libro? No te lo creerás, pero sigo tan liado como siempre. Me falta tiempo; podría publicar uno de poesía, porque también hago versos, ¿sabes? Tengo trofeos, reconocimientos y menciones en todo el mundo, pues mi labor ha salido de nuestras fronteras; y algunos de mis escritos han sido traducidos a docenas de idiomas. Tengo en mi haber el reconocimiento de muchos alcaldes y personalidades a nivel internacional. Y sé que tengo los caminos abiertos en todo el mundo, por ejemplo, en hospitales.

Periodista: Como psicólogo y por tu actividad social y cultural, conoces a mucha gente y mucha gente te conoce a ti, ¿no es así?

Arnulfo: Alternando con mis viajes y con mi labor por toda Europa, llevo unos 45 años en Benidorm. Cuando voy por la calle, no paro de hablar con todos los que me conocen. Sí, soy muy conocido; y yo conozco a mucha gente, por fuera y por dentro. Mi problema es que he abarcado tantas actividades, que me harían falta tres vidas para desarrollarlas por completo. Mi gran satisfacción es que he podido ayudar a mucha gente y que no he parado de crecer como persona.

Periodista: ¿Crees que ha sido aceptable la integración de los emigrantes que han venido en busca de trabajo durante las últimas décadas y los naturales de Benidorm?

Arnulfo: Yo me encontré en Benidorm, la primera vez que vine, con un pueblo muy cerrado; progresivamente, se ha ido abriendo gracias al turismo. Algunas personas no se integrarán nunca; incluso, he llegado a observar algunos problemas de convivencia, mínimos si quieres, entre los mismos naturales de Benidorm; bueno, creo que eso ocurre en infinidad de pueblos y ciudades de todas partes. Yo nunca tuve problemas: soy un hombre sociable, servicial, siempre dispuesto a ayudar a la gente.

Periodista: ¿Qué crees que se podría hacer para mejorar la calidad de vida de los que vivimos en Benidorm y de los que nos visitan?

Arnulfo: Benidorm ha experimentado un enorme cambio, desde que abundaban los bancales de huerta y sembradura hasta la proliferación de rascacielos. Pienso que en Benidorm se ha cumplido un gran acierto urbanístico que no tienen otras ciudades; todo ello al gran Pedro Zaragoza. Una cosa chocante es que, con lo importante que es, haya llegado tan tarde la Casa de Cultura. En otro orden de cosas, creo que el trato con los pueblos vecinos sería susceptible de mejora en lo que se refiere a relaciones sociales.

Periodista: ¿Alguno de tus familiares ha tenido las mismas inquietudes que tú?

Arnulfo: A falta de hijos, tengo a gala tener 13 ahijados, cinco de los cuales son emprendedores.

Periodista: ¿Estás ya jubilado? ¿Qué tal andas de salud? ¿A qué dedicas el tiempo libre?

Arnulfo: De salud estoy perfectamente, a mis 71 años. Y sí, estoy jubilado, aunque sigo atendiendo en mi consulta a los pacientes que me requieren, personalmente, por teléfono o telemáticamente. Continúo escribiendo, formando a personal sanitario, pronunciando conferencias y preocupándome del SIDA que, gracias a Dios, está remitiendo; nuestra lucha ahora es contra el COVID; siempre tendremos algo. En mis ratos libres, me dedico a andar, a leer y cultivar hortalizas en una pequeña huerta.

Periodista: Por último, y con esto terminamos, ¿nos puedes contar alguna anécdota, alguna experiencia, digna de mencionar.

Arnulfo: Te confieso que soy totalmente apolítico. Pero, viendo la labor social y humana que he desarrollado, en más de una ocasión ha habido personas que me han propuesto que me presente a la alcaldía. ¿Qué te parece? Otra anécdota: a mí siempre me ha interesado el teatro; en cierta ocasión, Pedro Almodóvar, gran amigo mío, me insinuó que disponía de un papel para mí en una película; yo me eché a reír y ahí quedó la cosa. Las experiencias que mejor recuerdo es que he atendido a personas de muchos países, algunas realmente importantes, por su problemática y su renombre.

Periodista: Pues muchas gracias, Arnulfo, y a seguir bien.

Arnulfo: Igualmente, Palazón.