Las playas de Benidorm, más inclusivas con banderas para daltónicos

El Ayuntamiento de Benidorm incorpora la utilización del código ColorADD en enseñas y paneles informativos

Desde hoy, las playas de Benidorm son más inclusivas con la incorporación en las banderas que indican el estado de la mar y en los paneles informativos del código de signos ColorADD que permite, a las personas daltónicas, interpretar su significado sin interferencias.

Así lo ha anunciado el alcalde Toni Pérez, tras el izado de la primera de las enseñas en el Mal Pas, junto a la concejal de Playas, Mónica Gómez, personal técnico de la empresa concesionaria, RA y ante la mirada de los bañistas que disfrutaban de la playa y del buen tiempo de Benidorm a finales de octubre.

Pérez ha precisado que es “una apuesta más por la inclusión y la accesibilidad de las playas de Benidorm”. El alcalde cree necesario el “sensibilizarnos” ante las personas que sufren de daltonismo, “porque les impide diferenciar los colores, como los que alertan del estado de la mar, con el consiguiente peligro para sus vidas”.

El alcalde ha recordado que Benidorm ofrece uno de los mejores “si no el mejor” servicio de socorrismo en sus playas “siempre operativo durante todo el año, incluso en invierno. Como ejemplo, ha destacado “sus tres puntos de playas accesibles para personas con movilidad reducida”, situados “uno en Levante y dos en Poniente” y el estar constantemente “trabajando para mejorar nuestros arenales y calas”, como demuestra la obtención de banderas azules, ‘Q’ de Calidad Turística, Qualitur, o el distintivo Safe Tourism Certified,

¿Qué significan?

Por su parte, Mónica Gómez ha aclarado que el código ColorADD es “un sistema gráfico de identificación de colores” para que sean distinguidos por las personas con daltonismo. De esta manera, “una barra diagonal con un triángulo apuntando a la derecha, representan el verde; la barra diagonal central, el amarillo; y un triángulo hacia la izquierda, el rojo”.

ColorADD es un sistema normalitivo creado en los laboratorios de la Universidad del Miño de Oporto (Portugal) que empezó a aplicarse internacionalmente en 2010 y tiene “múltiples aplicaciones –ha abundado Gómez- en áreas como la educación, la salud, el transporte, el etiquetado o en accesibilidad, como evidencian desde ya las playas de Benidorm”.