Paco Amillo pregona las Fiestas de Moros y Cristianos de Benidorm

El pasado sábado tuve el honor de ser el pregonero de las fiestas de Moros y Cristianos de Benidorm. Uno de los temas que toqué creo que puede resultar interesante para este grupo. Se trata de ver a través de las tres fotografías que os presento las dos iconografías que ha tenido la escultura de Sant Jaume en Benidorm.

En el pregón recordé en primer lugar cómo durante siglos Benidorm sufrió durísimos ataques de corsarios musulmanes y que nuestros antepasados buscaron la protección celestial contra unos enemigos tan peligrosos y persistentes. En el Reino de Valencia, el santo militar por excelencia era San Jorge que fue el patrón de varias localidades. En Benidorm, en cambio, se eligió Sant Jaume, un santo que la tradición también había asociado con la lucha contra los moros, ayudando a los cristianos en los combates. La primera referencia que tenemos de su culto en Benidorm es del siglo XV. En el castillo había una capilla que le estaba dedicada y en su festividad se vestía el altar y se decía misa. En el siglo XVII, cuando se repobló Benidorm, su culto continuó y era el patrón de la iglesia junto con Santa Anna.

En la representación de Sant Jaume surgió la iconografía denominada Matamoros. Se representaba a caballo, espada en mano, golpeando un moro caído al suelo- En la que durante mucho tiempo fue la única iglesia parroquial Benidorm presidía su retablo principal. Así lo describió Julio Guillén Tato: “La iglesia […] la preside un Santiago, con su inevitable moro arrollado entre las patas de un caballo que parece de tiovivo y amenazando con un espadón de plata que reluce como el papel de chocolate; más que el señor Santiago ésta imagen levantina del Apóstol semeja un capitán de las fiestas de moros y cristianos, que por estos pueblos de la Marina tiene el aliciente de precisar un desembarco. Pero Santiago, aquí es Sant Jaume”.

Actualmente dicha imagen ya no está en el retablo, sustituida por otra con iconografía de peregrino a Compostela. La escultura de Sant Jaume Matamoros se conserva pero hace unos años se cambió el sable por un estandarte y se quitó el moro a sus pies. Está claro que quién mandó quitar esta imagen del retablo y modificarla no conocía los siglos de terror de nuestros antepasados, cuando vivir cerca del mar era un peligro constante y dedicarse a la pesca mucho más todavía.

Este culto benidormí a Sant Jaume y el hecho de que la brecha del Puig Campana se denominara en la Edad Media “puntellada” (puntapié) de Sant Jaume, hizo surgir la leyenda sobre el origen de la isla por el puntapié del caballo de Sant Jaume cuando acudía presuroso a salvar a los cristianos de un ataque de los moros. Esta es una leyenda autóctona. La de la cuchillada del gigante Roldan es posterior y aparece en descripciones del litoral hechas por navegantes foráneos dado que era una referencia en la navegación.

1 Fotografía de la Revista Oficial de Festes Majors Patronals del año 1974 donde vemos la escultura con el tema iconográfico tradicional de matamoros. No se aprecia el sable con el que amenaza al moro a sus pies. En cambio en la fotografía 2, en blanco y negro, sí se aprecia el sable. Representa una procesión con la imagen de Sant Jaume aunque desconozco el año.

La fotografía 3 procede de la Revista Oficial de Festes de 1995. Nos muestra las modificaciones: un estandarte ocupa el lugar del sable y se ha suprimido el moro a los pies del caballo.